Un joven de 27 años ha denunciado que el pasado sábado, cuando se encontraba huido de la prisión, fue agredido violentamente por tres agentes de los Mossos d'Esquadra que lo detuvieron, lo cual contrasta con el atestado policial, que relata unos hechos diametralmente encontrados.

No había vuelto a prisión, donde desde los 18 años cumple penas por robos

El joven acusa a los tres agentes por delitos de lesiones y abuso de autoridad, por agredirlo al  sorprenderlo orinando en la calle, mientras que el atestado policial acusa al detenido de robar un coche, resistirse a la detención, golpear a los agentes e incluso intentar sacarle el arma a uno.

Según la denuncia, el joven, Ivan A.H., de 27 años y natural de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès), fue a cenar el 28 de febrero con un amigo a la Villa Olímpica de Barcelona, aprovechando que no había vuelto a prisión, donde desde los 18 años cumple penas por robos.

Aparecieron varias personas, de paisano, que no se identificaron como policías y demostraron una actitud violenta

Tras la cena, se dirigió al aparcamiento a recoger la furgoneta del padre de su amigo, pero antes de llegar al vehículo empezó a orinar en medio de la calle porque, según su versión, sufre una enfermedad renal que lo obliga a orinar con frecuencia.

De pronto, aparecieron varias personas, de paisano, que no se identificaron como policías y que demostraron una actitud violenta, por lo cual huyó corriendo.

Las personas que lo seguían lo atraparon, se identificaron como agentes de los Mossos, lo detuvieron y la emprendieron a golpes con él de forma "excesiva, brutal y salvaje". El joven, que asegura que todavía orina sangre, dispone de un informe médico en el que se recoge que presentaba hematomas en los dos ojos y traumatismas.