La violencia contra la mujer es una lacra que hay que atajar desde diferentes frentes. Uno de ellos es el programa Fénix, una iniciativa de la Junta en la que los maltratadores pueden conmutar su pena, si es menor a dos años y no tienen antecedentes, por acudir a terapia.

Aunque significa que ellos tienen que poner mucho de su parte, la medida tiene cada vez más aceptación. El año pasado acudieron a esta terapia 191 hombres, 25 de ellos de Valladolid.

«Todos deben rechazar esta lacra y saber cómo trabajar frente a ella», recalcó la directora general de la mujer, Alicia García. Por eso desde el Gobierno regional se ampliará la formación especializada a la Guardia Civil, un cuerpo que trabaja en las pequeñas localidades y que «precisa formación».

Aunque ellos se sumarán ahora, 3.400 profesionales ya han recibido educación en este sentido, principalmente sanitarios y trabajadores de los centros de atención social.

Ellos son los que reciben a la mujer maltratada en un primer momento para, después, dirigirla a otra atención como los centros de acogida o un trabajo.

Así, el año pasado los centros de acogida atendieron a 790 mujeres y menores. En Valladolid, los dos que están en funcionamiento recibieron a 48 afectados, a los que hay que sumar los 141 del centro de emergencia. Son más que en 2007, con 41 y 137 atendidos, respectivamente. En 2008 se firmaron también 59 contratos para maltratadas.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE VALLADOLID