Fuga de la cárcel
Helicóptero que utilizaron los dos presos para fugrase de la cácrcel. (EFE) EFE

El criminal más buscado de Grecia, Vassilis Paleokostas, ha logrado escaparse por segunda vez de una prisión de alta seguridad en helicóptero junto al albanés Alket Rizaj, repitiendo su primera huida de la misma prisión en junio de 2006.

Según las primeras informaciones, el helicóptero se acercó a la prisión y lanzó una cuerda por la que subieron los dos fugitivos al aparato, que se alejó rápidamente del centro. Los guardias de la prisión dispararon varias veces contra el helicóptero pero no lograron detener la huida, y se desconoce hacia donde se dirigió después.

Paleokostas y Rizaj ya huyeron en 2006 de la Justicia cuando fueron recogidos por un helicóptero en la prisión de la localidad de Korydallos, en el sur del país, en una operación calificada de "hollywoodiense" por los medios griegos y preparada por el hermano de Paleokostas, Nikos, también fugitivo.

Junio de 2006, la misma historia

Tras sacarles de la cárcel, el helicóptero les dejó en un cementerio cercano a la prisión, de donde se fueron montados en sendas motocicletas, según relataron varios testigos citados por la agencia ANA. Según la Policía, las dos personas que ayudaron en la fuga secuestraron un helicóptero en el barrio costero de Aghios Kosmas, y amenazaron al piloto con armas de fuego y granadas para forzarle a dirigir el aparato hacia la prisión.

Vassilis Paleokostas volvió a ser detenido el 2 de agosto en Tesalónica, en el norte de Grecia, y fue acusado de ser el cerebro del secuestro dos meses antes del presidente de la Federación de Industrias del Norte de Grecia y consejero de una importante industria de aluminio, George Mylonas, a las afueras de esa misma localidad, y que fue puesto en libertad después de que su familia pagase un fuerte rescate.

Rizaj fue detenido tres meses después de la fuga en la localidad de Prodromos, en la prefectura de Viotia, mientras que Nikos Paleokostas fue arrestado varias semanas después cerca de Livadia, en la misma prefectura, tras años eludiendo a la Policía.