Una de las consecuencias de la crisis económica en Nueva York es que no hay suficientes taxis disponibles para los que han perdido su trabajo y buscan en este medio de transporte un empleo que les permita llevar dinero a casa durante estas navidades.

Vienen gestores inmobiliarios, gente de Wall Street y empleados de hoteles

El diario Daily News publica que muchos de los neoyorquinos que han quedado sin trabajo a causa de la crisis han pedido una de las 45.805 licencias de conductor de taxi solicitadas a la ciudad.

Se trata de la cifra más alta en la historia de Nueva York y es un 19% superior a la de hace un año, aunque entre todos ellos se deben repartir los 13.000 taxis amarillos que hay en la ciudad, lo que ha hecho que muchos garajes estén teniendo que rechazar ofertas.

"Estoy diciendo a la gente que vuelva mañana. Estoy mandando a gente a casa constantemente sin un coche. Es una situación muy mala", asegura al diario Syed Zahoori, quien lleva 17 años al frente del garaje Harlem Yellow Cab.

Un año de récords

El presidente de la Comisión de Limusinas y Taxis de Nueva York, Matthew Daus, asegura que en tiempos de debilidad económica siempre aumenta el flujo de conductores, "pero este año parece que es están alcanzado récords".

Se calcula que en Nueva York han perdido su empleo 10.000 personas desde agosto, aunque está previsto que se haga efectivo el despido de varios miles más en los próximos meses.

"Vienen gestores inmobiliarios, gente de Wall Street y empleados de hoteles", asegura Richard Wissak, quien gestiona una flota de 130 taxis y 600 conductores.