Pereza.
Pereza.

Rubén y Leiva han agotado las entradas para el concierto de mañana en la sala Razzmatazz. Y repiten en directo el domingo en una ciudad, Barcelona, en la que cada vez se sienten "más a gusto".

El dúo madrileño de rock canalla editó en agosto, Aproximaciones, un disco (el quinto) con el que cierran gira este fin de semana. Habla Leiva.

Siempre se rodean de amigos. En este álbum aparecen Quique González, Xoel López, Iván Ferreiro...

Son amigos que se dejaban caer por el estudio y con los que nos echábamos unas birras. Todos han echado su meadita en el disco, pero es algo puntual. Solemos quedar por la noche para tocar.

¿En este disco sonáis más a Rolling Stones o a Beatles?

Se nos ha asociado mucho con los Stones y dijimos lo de los Beatles para cambiar, para que no se nos encasillara demasiado.

La actitud canalla que exhibís ¿Qué tiene de márketing y qué de realidad?

Somos así, nuestros colegas también, y ya lo éramos en el instituto. Y este deje al cantar atiende a que somos de Madrid y arrastramos el habla. No es nada adoptado para vender. Antes si teníamos que ponernos serios para una entrevista de trabajo, lo hacíamos. Somos chuletillas pero buena gente.

Hemos sido teloneros de Siniestro Total, Los Enemigos o Porretas

Ya casi tienen grabado el nuevo trabajo.

Lo hemos trabajado en los huecos que nos dejaba la gira. Nos queda grabar las voces. Por nuestro estudio pasan aviones (está cerca del aeropuerto de Barajas) y esa palabra nos sugiere cosas. Puede ser el nombre del disco. A mi me gustan (los aviones) pero a Leiva le dan miedo. Allí arriba es el lugar donde me siento más seguro, parece que las preocupaciones quedan lejos.

¿Hay algo de pereza en Rubén y Leiva?

Somos culos inquietos. Pereza fue nuestro primer tema y es el pecado capital más amable.