Alumnos de Física ocupando la facultad.
Alumnos de Física ocupando la facultad. ACN

Mañana de contrastes ayer en la plaça Universitat. Mientras más de un centenar de estudiantes protestaban con una sentada en la puerta del edificio histórico de la UB, en su interior, Dídac Ramírez tomaba posesión como rector.

Se comprometió a hablar y escuchar a todos los representantes de los estudiantes

Lo hacía con un discurso de investidura mínimamente conciliador, en el que se comprometió a «hablar y escuchar» a «todos» los representantes de los estudiantes, que llevan una semana encerrados en diferentes centros de la UB y de la Universitat Autònoma (UAB) como medida de protesta contra la aplicación del Plan de Bolonia.

Ramírez, que sustituye en el cargo a Josep Samitier, quiere «resolver» la revuelta estudiantil. Y, aunque admitió que la aplicación del nuevo plan de estudios puede «provocar preocupaciones», consideró que «poco a poco», y a través del diálogo, logrará que los estudiantes abandonen las ocupaciones.

La alternativa al plan es una autarquía

Por su parte, los universitarios, que temían que durante la noche se les desalojaría a la fuerza del edificio, algo que no sucedió, aplaudieron la «voluntad de diálogo» del nuevo rector. Pero, añadieron, se ha de «materializar con propuestas concretas».

Acerca de los encierros universitarios y del Plan de Bolonia, también habló el conseller d'Universitats, Josep Huguet. Dijo que la alternativa al plan es una «autarquía» y la vuelta a un modelo franquista que «Catalunya pagó con represión, muertes y fusilamientos» y la «decapitación» de su élite intelectual.