Barcelona salda una deuda con uno de los artistas catalanes más rompedores y destacados. Lo hace con un magno recorrido por toda su trayectoria. No sólo destaca sus creaciones escultóricas, que le reportaron fama internacional. También se exhiben pinturas, dibujos, joyas y bronces forjados en su primera etapa artística.

Bajo el título Juli González. Retrospectiva, la muestra recopila 213 obras de este artista barcelonés, hijo de orfebre, sobrino de dibujante, padre de la escultura moderna y amigo personal de Picasso.

Entre las obras que se pueden ver destacan las esculturas de gran formato, de hierro y gracias a las cuales logró el reconocimiento internacional. Son, entre otras, Dona Pentinant-se II, Gran Maternitat y La girafa.

Pero hay una gran ausencia, la de La Montserrat, que se erigió en un símbolo contra la violencia de la Guerra Civil y que representa una campesina catalana con su hijo en brazos y una hoz. La pieza, en un museo de Amsterdam, no ha podido viajar por motivos de conservación.

Juli González. Retrospectiva es una coproducción del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), donde permanecerá hasta el próximo 25 de enero, y el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid, en el que se exhibirá a partir de marzo del año que viene.

* Palau Nacional de Montjuïc. De 10 a 19 hores. 5,50 euros.