La cinta de 'cassette' aún no es historia

Cintas de cassette de varios artistas. FOTO: JORGE PARÍS.
Cintas de cassette de varios artistas. FOTO: JORGE PARÍS.
JORGE PARÍS
Son una especie en extinción. Pero a pesar de ciertas modas, de las nuevas tecnologías y de la progresiva crisis, las míticas cintas de
cassette aún sobreviven.

Y también se venden, porque en 2007 se compraron nada menos que 5.000 unidades en nuestro país, según los datos de
Promusicae (los productores de música). Muchas de las grandes discográficas dejaron de apostar por este formato hace tiempo, entre los años 2003 y 2004,
siendo algunos artistas como Julio Iglesias o David Bisbal de los últimos en aprovecharse de la frágilbanda magnética.

Lejos queda la primera remesa que la compañía Philips introdujo en Europa en 1963.
Y lo de encontrar ejemplares en centros comerciales de renombre es misión imposible. Entonces, ¿dónde buscarlas ahora? Su hábitat natural es variado: desde bares de carretera hasta E-Bay. Pero también las hay en tiendas de música residuales y en los más oscuros cajones de nuestras casas.
Cintas de segunda mano
Cintas de cassetteEl submundo de los
cassettes se retroalimenta, en gran medida, con el mercado de segunda mano. En varias páginas de Internet
pueden leerse miles de reclamos del tipo "vendo gran lote de cintas de cassette", "lo mejor de Los Chunguitos" o "pieza de colección; un lado con temas de The beatles y otro con temas de los Rolling...". Cintas vírgenes aparte.

Pero quizá el vivero de este formato siempre fueron las gasolineras. Y sus benefactores, aunque suene a tópico, los conductores de camiones.
Angel Checa, director de la empresa Millana, lleva más de 25 años distribuyendo música a estos establecimientos, en esos expositores rotatorios que tantas veces hemos ojeado.

Cree que la gente compra "por impulso", por eso, asevera,
"nadie sabe lo que vendían Pepe Marchena o La niña de la Puebla" y, recientemente, "Camela" en estas tiendas.
El boom de la rumba
Cintas de cassette - Julio IglesiasCheca recuerda que su compañía
llegó a comprar de una vez 5.000 unidades de cada uno de estos artistas. El punto álgido fue quizá la explosión "de la rumba", con "Los Chichos"; y luego, el bajón, "hace tres años y medio". Todo el stock que tenían desapareció gracias a las reposiciones rotatorias.

"Otras empresas", revela tuvieron que «tirar a la basura» miles de copias. Y aunque se encuentran todavía ejemplares analógicos, con la reconversión a CD se sigue apostando por "lo antiguo".
Así lo constatan en la estación de servicio de Puerto Lápice, en la naciona l V, en Ciudad Real.

Uno de sus empleados, Miguel Ángel García, ve cómo a diario
vuelan los discos de Triana o Antonio Molina.
"Compran mucha copla", explica, "y no es gente tan mayor". No es para menos, con los clásicos a 7,90 euros. Regalados, oiga.
¿Qué hago con mis reliquias?

Existen varias maneras de dar otro uso a las viejas cintas de cassette.
Una, la más práctica, es convertir la música que contienen al formato MP3. Existen varios aparatos en el mercado que lo hacen mediante una conexión directa con el ordenador. Otra es hacer dinero.

El norteamericano Bob Paris lo ha conseguido con una empresa de venta por catálogo que surte, sobre todo, a cárceles.
Por último, la vertiente más nostálgica, que consiste en compartir historias. En la web
cassettefrommyex.com puedes hablar de esa cinta que su ex novio o ex novia te grabó con amor.
Camela, una "leyenda urbana"
CAMELANo eran el hit de las gasolineras, es una "leyenda urbana;
es que cuando empezaron no existía el CD", explica Ángel Sánchez, manager del grupo, De sus 4 primeros discos vendieron 3 millones de copias. Y a día de hoy, 7 millones. Dentro de poco cumplen quince años en la música.
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