La Consejería de Política Social ha tramitado en los últimos cinco años 515 casos de abusos a menores (103 de media por año), cifra que incluye a agresores y víctimas.

Los menores implicados en abusos tienen entre 10 y 14 años. «En la mayoría de los casos las víctimas son niñas y, aunque no siempre presentan indicadores físicos de haber sido vejadas, es habitual que padezcan estrés postraumático, depresión o ansiedad», explicó ayer el consejero de Política Social, Joaquín Bascuñana.

En la Región de Murcia se advierte, generalmente, que los agresores son varones con dificultad para controlar sus impulsos, agresividad y con escasa empatía con los que les rodean.