Zar Nicolás II y su familia
Zar Nicolás II y su familia (AGENCIAS). AGENCIAS
La rehabilitación del último zar, Nicolás II, y de su familia, fusilada por los bolcheviques en 1918, cierra una página negra de la historia de Rusia y permite a este país, heredero de la URSS, congraciarse con su tumultuoso pasado. "Este es el punto y final. Estamos satisfechos con la decisión. El Tribunal reconoció que el emperador no era un ningún bandido sanguinario. Se ha restablecido el buen nombre de Nicolás II", señaló Guermán Lukiánov, abogado de la Casa Imperial rusa.

Reestablecer la monarquía en Rusia
Desde la caída de la URSS, la máxima representante de la Casa Imperial rusa, la Gran Duquesa María Románova, nacida en Madrid en 1953 y residente desde entonces en España, había pedido insistentemente la rehabilitación de la familia del zar. En cuanto a las sospechas de que los Romanov pretendan recuperar el trono, la Gran Duquesa insiste en que sólo el pueblo ruso en referéndum puede decidir la reinstauración de la monarquía en Rusia.

La decisión tomada hoy por el Tribunal Supremo parece, a todas luces, política, ya que la rehabilitación permitirá al actual Estado ruso evitar su parte de responsabilidad por el asesinato de la familia real.

De la monarquía a la República

Nicolás II fue detenido antes de la revolución de Octubre de 1917; en concreto durante el Gobierno provisional dirigido por Alexandr Kerenski, que surge de la llamada Revolución de Febrero de ese mismo año, que acaba con el sistema monárquico y proclama la República.

Ejecutaron a todos en Yekaterinburgo
Según los historiadores, Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos, entre ellos el príncipe heredero, Alexei, fueron ejecutados en la madrugada del 16 al 17 de julio de 1918 en un sótano de la casa Ipatiev, en la localidad de Yekaterinburgo (Urales) y sus cuerpos escondidos en un bosque.

El fundador de la URSS, Vladimir Ilich Lenin, había intentado acabar con el zar en 1903 para vengar la muerte de su hermano, Alexandr Ulianov, ahorcado después de atentar en 1887 contra Alejandro III, padre de Nicolás II.