Domingo González
Domingo González M.FRANCO

Domingo, ¿hay muchos nervios?
No, ya no. La suerte está echada y el trabajo hecho. Lo que queda es esperar que todo salga bien.

¿Cuantos años lleva Domingo González dirigiendo Bienales?
Ésta es mi segunda edición. Soy relativamente nuevo.

¿Diría que esta es la que más le ha quitado el sueño?
No, el trabajo de programar es un trabajo muy continuado en el tiempo, con lo cual hay momentos de tensión, de tomar decisiones mas o menos complejas a lo largo de dos años, por tanto no puedes jugártela a una carta nunca.

Lo digo porque ésta, la niña bonita, es la que mas estrenos absolutos ofrece ¡hasta 23!
Lo que deja traslucir eso es un síntoma de que los artistas y las productoras quieren estrenar en la Bienal de Flamenco de Sevilla. No hay ninguna otra programación, ninguna otra convocatoria flamenca que tenga la repercusión y la proyección que tiene Bienal. Es difícil conseguir 25 estrenos, 23 de ellos absolutos, pero realmente no hemos tenido que hacer ningún gran esfuerzo…

Si los artistas del pasado (Niña de los peines, Antonio Mairena…) levantaran la cabeza y vieran la dimensión que ha cobrado esta Bienal ¿qué pensarían?
Bueno, yo creo que estarían orgullosos, confío en que se sintieran también protagonistas porque en gran medida lo que hoy pasa se debe al trabajo de gente como ellos. Si te refieres a la capacidad de innovación de estos últimos 50 años del flamenco, ya había a finales del siglo XIX quien hablaba de que se estaba desvirtuando el cante flamenco y las formas de interpretar. El discurso sigue siendo el mismo: siempre ha habido quien innovado, ha habido quien ha perdurado, quien ha conservado en el flamenco

¿Pero se nota la evolución?
Sí, sobre todo por la evolución profesional y la evolución a nivel de espectáculo que ha vivido el flamenco en los últimos 30 años. Seguramente La Niña de los Peines sufrió mucho más cuando vio la decadencia que vivió como arte escénica el flamenco en los años 50 y 60 que del esplendor de hoy, porque el esplendor de hoy no es más que la continuación, después de un paréntesis, de esa evolución del flamenco como arte escénico.

¿Qué destacaría el director de la programación?
Lo primero su calidad y su variedad, en el sentido de que respondemos a las inquietudes de todos los públicos del flamenco incluso de los públicos que no son flamenco seguro que en la Bienal van a encontrar algo que les interese y que les va a hacer acercarse al flamenco. Después, destaco la apuesta por los jóvenes, los que están empezando, pero sin olvidar a los maestros.

Hablando de jóvenes, ¿ha recibido críticas por incluir a Farruquito en la Bienal?
Bueno, su espectáculo no está dentro de la programación oficial, es una colaboración que se hace. El espectáculo de F iba a estar de todas formas en Sevilla. Lo único que hacemos es darle apoyo en el tema de la comunicación y estar a su lado porque es un acontecimiento flamenco importante, independientemente de todo lo demás.

¿Qué se ha quedado en el tintero o le gustaría haber incluido?
Nada. Creo que ésta es la mejor Bienal que podíamos tener con los medios, y el tiempo y las condiciones de trabajo que hemos tenido. Por eso no me gusta hacer protagonista a quien no está ¿no? Hay que resaltar a los que sí están: que está Sara Baras con Carmen, que estrena Maria Pagés, que vamos a volver a escuchar a Calixto Sánchez, a José de la Tomasa, que José Mercé interpretará una versión de la vida breve de Falla…

¿Está el público de fuera tan o más preparado que el sevillano o andaluz?
Ni más ni menos. Hay público de fuera que viene y son magníficos aficionados. El público que viene a la Bienal que se desplaza desde Finlandia, Australia, Minessota o Alemania suele ser público aficionado, son gente que conoce y sabe a lo que viene. Alguien que se hace 5.000 km por ver un espectáculo es porque tiene un interés y si tiene un interés es porque tiene un cierto conocimiento de flamenco o una inquietud. Por tanto hay que respetarlo como a cualquiera.

Ya que menciona a los extranjeros ¿hay ya artistas de fuera en la Bienal?
Sí, hay un guitarrista holandés que toca con Manolo Sanlucar, hay una bailaora japonesa, hay algún francés… no es raro ya ver artistas de fuera. Ten en cuenta que Estados Unidos hay muchísimas más academias de flamenco que en España, o en Japón hay más academias de baile flamenco que en toda España. Y en Alemania y Suiza hay una gran tradición de aficionados que tienen sus escuelas y centros culturales donde se enseña flamenco… y de ahí salen artistas.

¿Por qué Manolo Sanlucar para abrir la Bienal?
Porque Manolo hace 50 años que empezó su andadura como guitarrista, porque es un músico que ha trascendido el ámbito del flamenco, es un músico que ha hecho obras sinfónicas, que se ha relacionado con la música clásica, ha dirigido orquestas, ha creado una escuela inusual en el flamenco y además, porque es su vida y su obra no se pueden disociar y eso trasladarlo a un escenario era muy interesante. Se lo merece.

¿Alguna vez se ha inaugurado la Bienal al aire libre?
Sí, una vez en uno de los patios del Alcázar pero no como convocatoria abierta a todo el mundo. Este es un debut, un reto más.

(Inf. y entradas: www.bienal-flamenco.org y www.generaltickets.com)