Un tribunal italiano ha condenado a 15 funcionarios por maltratar a varios manifestantes durante las protestas contra la cumbre del G8 celebrada en Génova en el 2001. El juez ha decretado penas de entre cinco meses a cinco años a 15 policías y funcionarios del servicio penitenciario y algunos médicos. Otros 30 funcionarios han sido absueltos de todos los cargos en el que se incluye el asalto.

Los manifestantes aseguraron que fueron golpeados y registrados por la policía, sin llegar a ser torturados, según la fiscalía. La reunión del G8 de 2001, fue una de las más violentas en la historia del grupo de los ocho países más industrializados del mundo. Los enfrentamientos entre activistas antiglobalización y las fuerzas de seguridad dejaron un muerto y centenares de heridos.

Los 45 procesados fueron acusados de brutalidad en una escuela donde los manifestantes acamparon durante la cumbre y en el cuartel donde fueron conducidos los detenidos durante las protestas. Patrizia Petruziello, una de las fiscales del caso, ha denunciado que muchos sufrieron "trato inhumano y degradante", según los criterios del Tribunal Europeo.

Se espera que la defensa apele contra los veredictos de culpabilidad. Ninguno de los acusados podrá ir a prisión antes de que el proceso haya concluido.