La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Murcia (Apas) llevará a los tribunales a la Consejería de Educación para que deje de subvencionar a dos colegios concertados del Opus Dei (el Nelva y el Monteagudo) que separan a los niños por sexos.

Una sentencia del Tribunal Supremo, notificada en junio pasado a la Junta de Castilla-La Mancha, obliga a todo centro que quiera ser concertado a ser mixto para recibir ayudas.

«Es la primera sentencia en este sentido y sienta un precedente para que se aplique en el resto de comunidades», dice José Antonio Abellán, presidente de las Apas.

En opinión de la psicóloga Rosa María Ruiz, los colegios mixtos hacen que los varones sean menos brutos. «Si se intenta integrar a los niños discapacitados, no tiene sentido separar a niños y niñas», dijo.

Discriminación de sexos

Los colegios Nelva (femenino) y Monteagudo (masculino), son concertados desde hace cinco años. Cada uno recibe de Educación 4,8 millones de euros por curso para pagar al personal y parte del material. «No se puede permitir que se siga costeando con dinero público a centros concertados que separan por sexo a los niños como antes», añade Abellán.

Desde la Confederación Española de Centros de Enseñanza, a la que pertenecen los concertados Nelva y Monteagudo, se apela a la «legalidad de recibir fondos públicos y a la libertad de las familias que optan por modelos pedagógicos diferentes al oficial».

Educación dice que hasta que no haya una sentencia firme en Murcia seguirá dándoles subvenciones.

El 34,7% de los colegios de la Región de Murcia (135 de 389) tienen nombres religiosos, como los centros Nuestra Señora de Atocha; el Cristo de la Expiración o el San Buenaventura, los tres de Murcia. Desde el sindicato de enseñanza Sterm se incide en la permanencia de los símbolos católicos en las aulas. «La mayoría de los centros públicos y concertados conservan aún crucifijos en las aulas», explica Óscar Urralburu, portavoz del Sterm.