Puede mover la silla de ruedas con la lengua
El profesor Maysam Ghovanloo con el nuevo dispositivo (GARY MEEK, GEORGIA TECH) GARY MEEK (GEORGIA TECH)

Funciona con un imán diminuto y puede ayudar a las personas minusválidas a dirigir su silla de ruedas o manejar un ordenador con la punta de la lengua. Así es el nuevo invento que ha dado a conocer en Washington (EE UU) un equipo de investigación del Georgia Institute of Technology.

Los movimientos de la lengua son rápidos, exactos y no requieren pensar mucho

El imán, del tamaño de un grano de arroz, se implanta con facilidad debajo de la lengua y permite al usuario dirigir el movimiento de un cursor en una pantalla de ordenador o una silla de ruedas eléctrica en una habitación.

"Escogimos la lengua para manejar el sistema porque a diferencia de pies y manos, que están controladas por el cerebro a través de la médula espinal, la lengua está relacionada directamente con el cerebro por un nervio craneal que por lo general escapa a los daños de las lesiones graves de la médula espinal o enfermedades neuromusculares", explicó Maysam Ghovanloo, profesor asistente y que ayudó a dirigir el trabajo. "Además, los movimientos de la lengua son rápidos, exactos y no requieren pensar, concentrarse o esforzarse mucho".

Unos auriculares con sensores magnéticos detectan el movimiento del imán implantado en la lengua y transmiten las señales sin necesidad de cables a un ordenador portátil, que puede llevarse en la ropa o la silla de ruedas del usuario. "Un individuo podría entrenar nuestro sistema para reconocer el tocar cada diente como un comando distinto", apuntó Ghovanloo, afirmando que el ordenador puede programarse para reconocer una serie de movimientos de la lengua específicos para cada usuario.

"Este dispositivo puede revolucionar el campo de la tecnología de asistencia ayudando a que las personas con minusvalías graves como lesiones de la médula espinal de alto nivel puedan volver a tener vidas ricas, activas, independientes y productivas", dijo Ghovanloo en un comunicado.

El sistema Tongue Drive se probó en 12 voluntarios sin minusvalías, añadió, y ahora se probará en personas con minusvalías graves.