Las esperanzas se habían reducido después de que ambas delegaciones se negaron durante días a reunirse cara a cara para discutir maneras de poner fin a los 18 años de conflicto que han asolado a la nación del Cuerno de África.

'Tenemos un acuerdo de paz', dijo a Reuters por teléfono un asesor del enviado de la ONU para Somalia, Ahmedou Ould-Abdallah.

'Acordaron que la finalización de todos los actos de confrontación armada entrará en efecto a 30 días de la firma del acuerdo para un período inicial de 90 días, renovable', agregó.

El asesor dijo que el acuerdo también hace un llamamiento a que la ONU autorice el despliegue de una fuerza de estabilización internacional.

Dentro de 120 días, las fuerzas etíopes que ayudan al Gobierno a luchar contra los insurgentes encabezados por islamistas deberían abandonar el país, dijo el asesor, lo que sería una condición para el despliegue de las tropas de las ONU.

Los miembros de línea dura de la oposición somalí habían criticado a otras figuras opositoras que tomaron parte en las reuniones, arrojando dudas sobre la implementación de cualquier acuerdo.

Líderes insurgentes dentro de Somalia también denunciaron las charlas.

Un contingente de 2.200 monitores de paz africanos han logrado pocas cosas para sofocar el conflicto, y la ONU es reacia a intervenir hasta que mejore la seguridad.

El domingo tarde, Ould-Abdallah dijo que los delegados acordaron por separado algunos asuntos como ayuda humanitaria, pero que él decidió suspender las discusiones, siendo la presencia de las fuerzas etíopes el principal punto de desacuerdo.

Ould-Abdallah persuadió a los equipos de ambas partes a viajar dos veces a la vecina Yibuti, en mayo y este mes. Pero ambos grupos declinaron reunirse directamente, hasta la ceremonia de firma del lunes.

La lucha entre las milicias islámicas y las tropas somalíes y etíopes dejaron al menos 28 muertos el fin de semana en Mogadiscio.

Los rebeldes están librando una insurgencia de estilo similar a la vista en Irak mediante el uso de bombas al costado del camino, emboscadas y asesinatos.

La violencia ha desencadenado una crisis humanitaria que según trabajadores de ayuda humanitaria podría ser la peor en África, con al menos un millón de refugiados en una nación asolada por un constante conflicto civil desde el derrocamiento en 1991 de un dictador militar.

/Por Omar Hassan/.*.