Hillary Clinton, el final del camino

  • A lo largo de su campaña se ha comparado a menudo con 'Rocky', el boxeador de película.
  • Hillary Clinton se ha resistido a reconocer su derrota.
  • Durante los 17 meses que ha durado esta campaña ha pasado de ser la favorita clara a ser la rezagada.
La ex candidata a aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton da un discurso ante los miembros del grupo de presión pro israelí. (Stefan Zaklin / EFE).
La ex candidata a aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton da un discurso ante los miembros del grupo de presión pro israelí. (Stefan Zaklin / EFE).
Stefan Zaklin / EFE
A lo largo de su campaña electoral, la senadora Hillary Clinton se ha comparado a menudo con 'Rocky', el boxeador de película que, cuando todos le dan por vencido, sube una vez más al cuadrilátero para ganar. En su caso, la película de su campaña no ha tenido el final que esperaba y su rival, el senador Barack Obama, se proclamó finalmente el

En las últimas horas, Hillary Clinton se ha resistido a reconocer su derrota, aunque ha mantenido conversaciones con varios miembros del Congreso que le han recomendado su retirada. Consciente ya de que no llegará por sí sola a la Casa Blanca, Clinton ha puesto en marcha su maquinaria para lograr que Obama le elija como candidata a la vicepresidencia, aunque el senador, por el momento, ha evitado pronunciarse al respecto.

Durante los 17 meses que ha durado esta campaña, Hillary ha pasado de ser la favorita clara a ser la rezagada y tener unas posibilidades cada vez menores. Pero nunca se ha dado por vencida. "Nunca me rindo, nunca me doy por vencida" ha sido uno de los lemas de su campaña. Y lo ha demostrado.

Ejemplo de testarudez

Para sus críticos, fue un ejemplo de testarudez. Para sus defensores, un ejemplo de constancia. Ella nunca dejó de creer en sí misma y que, como alegaba, era la candidata con más posibilidades de derrotar al republicano John McCain en las presidenciales de noviembre.

Nacida en 1947 en Chicago, se crió en un hogar estricto, donde se le exigía lo máximo como cuestión de rutina y que le hizo desarrollar un carácter de hierro, racional y, según algunos, calculador. En la mente de muchos estadounidenses está grabada todavía la imagen de los Clinton cruzando los jardines de la Casa Blanca en 1998 después de que se destapase que Bill había mantenido un romance con Monica Lewinsky, una becaria de la residencia oficial.

Los Clinton partían entonces de vacaciones con su hija Chelsea en medio agarrándoles la mano. Hillary parecía furiosa, pero aun así permaneció al lado de su marido. Era la segunda vez que se mantenía firme ante los escándalos de faldas de su esposo, después de que en 1992 se revelara que Gennifer Flowers había tenido un romance con Clinton. El sacrificio la recompensó políticamente, al ser elegida al Senado en el 2001.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento