Gonzo
Fernando González, Gonzo, presentará un espacio protesta. 20MINUTOS.ES

Fernando González, conocido como Gonzo, será el presentador de El método Gonzo, un programa de denuncia ciudadana y humor que se estrenará próximamente en las tardes de Antena 3.

¿Qué es el Método Gonzo?

Es un magacín de tarde, de entretenimiento. Es una salida para ciudadanos con derecho al pataleo. Es un contenedor de temas que nos interesan y preocupan a todos y que trataremos con humor. En la tele por la tarde hay mucha crispación y ahora podremos echarnos unas risas.

Así que es verdad que le gusta el 'pollo'...

(Risas) Ojalá no hubiese que montar el pollo nunca, porque eso significaría que todo va bien, pero los que cometen injusticias deben saber que no pueden estar tranquilos, que les vamos a hacer pasar mucha vergüenza.

¿Es una herencia del Proteste ya! que hacía en 'CQC '?

No, porque no lo inventamos en CQC. Es un tipo de periodismo que habíamos olvidado, el de ir a exigir que los responsables cumplan su deber y den explicaciones. Eso es el periodismo denuncia.

Debe ser gratificante repartirles caña...

Sí, da mucho gusto. Es como una especie de orgasmo. No sé qué es, pero despierta la segregación de una sustancia que da mucho placer, porque haces tu trabajo y ayudas a la gente.

Los poderosos no son impunes, es la ciudadanía la que tiene la sartén por el mango"

¿Los poderosos cometen muchos atropellos?

Muchísimos. Creen que no se les oye, o que nadie se va a enterar, un ejemplo es lo de Coslada. Hay mucha gente que actúa creyendo que tiene impunidad y deben saber que no es así, que es la ciudadanía la que tiene la sartén por el mango.

Se ha encontrado entonces con muchos caraduras...

Sí, y muy gordos, es una pena que existan. Con este programa hacemos ver el tipo de gente que hay por ahí, gente que actúa como verdaderos mafiosos, que extorsiona...

¿Se pasa miedo?

Depende de cada uno. La primera vez que yo lo hice tuve dudas de si sería capaz de hacerlo. Los reporteros de El método Gonzo han vuelto encantados de sus primeras incursiones. Los chicos y chicas del programa son unos tocapelotas fantásticos.

¿Qué es lo peor que se han encontrado?

Habrá que verlo, no puedo desvelar el secreto... (risas).

Ven una niña y se lanzan a besarla o acariciarla y al preguntar les descoloca"

¿Qué tal es la reportera Tania?

Es mini por tamaño, pero maxi por capacidad, tiene un coeficiente de inteligencia altísimo. La primera vez que vi uno de sus vídeos empecé sentado y acabé de rodillas y con las manos en la cabeza, estupefacto. Es increíble ver cómo se impone y adelanta a reporteros de 30 o 40 años.

¿Y cómo llevan los políticos sus preguntas?

Pues como políticos. Ellos saben que hay una cámara, y ven una niña y se lanzan a besarla o acariciarla y cuando ella les hace la pregunta les ves descolocados, por estar delante de una niña que les habla como un adulto.

¿No le quitará el trabajo, tan joven y capacitada?

(Risas) No me da miedo, para cuando ella tenga treinta años yo espero estar jubilado. Ella es una niña y la vamos a cuidar mucho, para que eso siga siendo así.

Últimamente me tienen muy quemado las compañías de telecomunicaciones"

¿De qué se queja Gonzo?

Llevo toda la mañana pensando en que me lo iban a preguntar. Como persona no me puedo quejar de mucho, tengo mucha suerte en la vida. Como ciudadano de lo que todos.

¿Y la última injusticia que ha sufrido?

Últimamente me tienen muy quemado las compañías de telecomunicaciones que te llaman para cambiarte y cuando lo haces descubres que no había nada de lo prometido.

Pero en España somos más de protestar que de hacer algo ¿no?

Somos mucho de llenarnos la boca en el bar y con la caña en la mano. Saldríamos más a la calle si cerraran los bares. Me esperanza la juventud, porque creo que viene con nuevas ideas y ganas de protestar.

¿Le preocupa la audiencia?

No. Yo soy del Celta y esto me lo tomo como un Celta-Real Madrid: hay poco que perder y mucho que ganar. Me preocupa más la calidad, que funcione, que a la gente que lo vea le guste.

BIO:

Este vigués de 31 años saltó a la fama como reportero de Caiga quien caiga, donde se ocupaba de la sección Proteste ya!. Llegó a ese programa gracias a una noche de copas, en la que una amiga le comentó que estaban buscando gente. Se reconoce experto en nada, pero muy curioso por todo.