Un conductor australiano ha sido multado por ponerle el cinturón de seguridad a una cerveza y dejar sin él a un niño de cinco años, según publica la BBC.

Había cuatro adultos en el coche, dos en los asientos delanteros y dos en el trasero

La Policía asegura que se sintió "horrorizada" cuando pararon el coche al sur de Alice Springs, al norte de Australia, y comprobaron que un paquete de 30 cervezas llevaba puesto el cinturón de seguridad en la parte de atrás, colocado entre dos adultos, mientras que un niño de cinco años estaba en el suelo.

El conductor ha sido condenado a pagar una multa de 460 euros, tanto por llevar al niño sin cinturón como por conducir un vehículo no registrado y sin seguro.

"Había cuatro adultos en el coche, dos en los asientos delanteros y dos en el trasero", explica un portavoz policial, que tilda la situación de "espantosa".