En dicho caso, la Fiscalía del Principado de Asturias pide la condena de dos años y medio de cárcel para una mujer acusada de apropiarse de manera continuada de dinero en su puesto de trabajo. El fiscal pide igualmente un año de prisión para el contable de la entidad, por un delito de encubrimiento. La vista oral está señalada para este jueves, 12 de septiembre, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, a las 10.00 horas.

La acusada fue trabajadora de una empresa de congelados y se encargaba de realizar operaciones de venta y reparto de la mercancía de la ruta de Avilés y occidente. La mujer repartía los productos y cobraba de los clientes el importe correspondiente, debiendo entregar después a la empresa el dinero obtenido.

Sin embargo, desde el año 2009 hasta el año 2014 procedió "en numerosas y repetidas ocasiones" a apoderarse del dinero correspondiente al pago de las facturas que efectuaban los clientes. En ese periodo, la acusada se apoderó de 46.897,64 euros.

A principios del año 2014, se realizó una auditoría en la empresa y la acusada, el 4 de febrero, ingresó en la cuenta de la empresa 15.000 euros orientada por el otro acusado. Este ingreso lo efectuó una pariente de la acusada, quien no consta que tuviera conocimiento ni participación en el delito.

Igualmente, una vez finalizada la relación laboral, en el año 2014, la acusada otorgó escritura pública de reconocimiento de deuda, reconociendo deber a la empresa 25.000 euros. El importe no fue satisfecho y fue condenada a reintegrar 25.000 euros.

El contable, por su parte, venía trabajando en la empresa desde el año 1995, efectuando funciones de gestión de cobros, contabilidad, confección de estados contables y declaraciones fiscales. Era la persona que practicaba las liquidaciones y realizaba los ingresos de las facturas que los vendedores recaudaban en la caja de la empresa, confeccionando los correspondientes estadillos de ingresos.

Entre los años 2009 y 2014, el acusado tuvo conocimiento de que la procesada se estaba apoderando del importe de determinadas facturas abonadas por los clientes y no lo puso en conocimiento de la empresa, procediendo en varios ejercicios a contabilizar las facturas pagadas y de cuyo importe se había apoderado la acusada, como anticipos o facturas pendiente de cobro, a pesar de que no estaba autorizado para conceder anticipos a los trabajadores.

Asimismo, y con ocasión del ingreso efectuado por la acusada de los 15.000 euros, el acusado contabilizó el importe a cuenta de facturas ya satisfechas por los clientes, con la finalidad de favorecer a la mujer y que no fuera descubierta, no constando que él personalmente se haya apropiado de cantidad alguna.

La Fiscalía considera que los hechos relatados son constitutivos de un delito continuado de apropiación indebida y de un delito de encubrimiento.

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