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Transformar un local en un hogar es una forma válida de ahorrar costes, pero conlleva una serie de procedimientos indispensables para garantizar su legalidad. ARCHIVO

Las consecuencias de la crisis económica de 2008, el difícil acceso a la compra y la subida del precio del alquiler en España (un 50% en los últimos cinco años, según datos del Banco de España) han cambiado la forma en la que la gente busca un hogar: cada vez se opta más por vías alternativas y económicas.

¿Por qué no convertir un local comercial en tu vivienda? Eso es lo que pensaron los artistas y ciudadanos más bohemios y menos pudientes del Nueva York de los años 50, quienes comenzaron a poner en funcionamiento esta práctica en los barrios de Tribeca, el Barrio Oeste y, cómo no, el Soho. Con su fórmula, conseguían un ahorro importante en el precio de la vivienda y transformaban de manera natural su espacio de trabajo en su hogar.

Aunque la teoría es fácil, en la práctica hay una serie de cuestiones que debes tener en cuenta antes de llevar esta alternativa a la práctica. De hecho, un local per se no puede ser considerado como una vivienda habitable. Además, la tasación de los locales es menor que la de las casas, por lo que los préstamos bancarios a la hora de pedir una hipoteca también serán inferiores a los habituales.

¿Es legal vivir en un local?

Sí, es legal… pero dependiendo de varios factores. Para vivir en un local, lo mejor es que acudas al ayuntamiento de tu localidad y revises el plan de ordenación urbana, ya que no en todas las comunidades autónomas se puede obtener la licencia que cambia el uso comercial del local.

También debes tener en cuenta que tendrás que realizar un estudio de viabilidad que garantice el cumplimiento del Código Técnico de Edificación, así como los estatutos de la comunidad de propietarios. Lo mejor, como siempre, es que cuentes con la ayuda de un experto (un arquitecto), así te asegurarás de que la conversión del local cumple con los requisitos de las autoridades.

Cédula de habitabilidad

La cédula de habitabilidad es tu billete para hacer del local tu hogar. Este documento, expedido por la Administración con el objetivo de controlar las condiciones de salubridad e higiene de los edificios destinados a vivienda y alojamiento, es necesario para poder dotar de agua, gas y luz al espacio.

El documento se necesita para acreditar que una vivienda cumple con los requisitos mínimos y la convierte en un espacio seguro y legal para su habitabilidad. Ten en cuenta que en algunas comunidades autónomas este documento se ha reemplazado por la llamada licencia urbanística municipal de primera ocupación.

Sin la cédula de habitabilidad puedes hacer frente a una cuantiosa multa y no podrás empadronarte.

Procedimiento

Tras obtener la cédula de habitabilidad y acudir al ayuntamiento para asegurarte de que todo está en regla con las normas de la comunidad autónoma en cuestión, tendrás que acudir al notario.

Este redactará una escritura de cambio de uso del local y registrará la propiedad como vivienda, no como local. Estos trámites administrativos te supondrán un coste que ronda los 1.200 € y un proyecto técnico podría sumar otros 1.500 € al presupuesto total.

Como último consejo, recuerda que todos los documentos son obligatorios no solo para contar con los suministros básicos, sino para evitar futuras sanciones y sustos.