Según relata en un comunicado la Benemérita, las investigaciones se iniciaron a raíz de una denuncia interpuesta en el cuartel de la Guardia Civil en Cartaya (Huelva), tras la cual sus equipos de Robos en el Campo (ROCA) llevaron a cabo la inspección de una serie de fincas y observaron que en todas ellas había árboles frutales de esta variedad. Las muestras del cítrico fueron remitidas y analizadas en laboratorio, donde se comprobó que los frutos eran de la variedad protegida 'Obri'.

Esta es un fruto de origen israelí que se caracteriza por su fácil pelado y su casi total ausencia de semillas. Es un árbol especialmente vigoroso de maduración tardía, teniendo por ello un gran valor comercial, y que se encuentra protegido en España desde 2013 a través del libro de explotación de variedades protegidas.

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