Colau propondrá volver a colocar el lazo amarillo en la fachada
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. EP

El recurrente 'continuaremos en el próximo mandato' que tanto usan los gobiernos es un arma de doble filo, porque si bien permite guardar en un cajón proyectos a medias, también compromete cuando hay una reelección, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ve ahora en esa tesitura. Además, cuando decidió presentarse a la investidura aseguró que había tomado esa determinación con el objetivo de seguir con "las políticas valientes iniciadas en 2015", lo que le obliga todavía más a acabar lo empezado, tras haber sido elegida de nuevo jefa del ejecutivo municipal.

El listado de flancos que dejó abiertos durante sus primeros cuatro años al frente del Ayuntamiento con la promesa de zanjarlos si lograba estar al mando cuatro más es extenso. Sin embargo, por su envergadura, destacan proyectos como la unión por la Diagonal de los dos tramos de tranvía que existen en Barcelona, la reforma de calles emblemáticas como la Rambla o la Via Laietana, la creación de una funeraria municipal o el aumento del parque de pisos públicos.

La unión del tranvía

El pasado enero el Consistorio aprobó la conexión del Trambaix y el Trambesòs, largamente perseguida por el gobierno de Colau y prometida por la alcaldesa durante la campaña para las elecciones municipales del pasado 26 de mayo. Su equipo espera poder empezar los trabajos en 2020, sin embargo, el texto que se votó no concreta fechas y solo apunta a la necesidad de actuar con "celeridad".

Para que las obras puedan iniciarse, la Autoritat Metropolitana del Transport (ATM) debe elaborar un convenio que garantice que la inversión pública no revierta en beneficios para la empresa privada que tiene la concesión del tranvía hasta 2032 y convocar un concurso público para el proyecto constructivo. En una primera fase, el Trambesòs se alargaría desde Glòries hasta Verdaguer.

La remodelación de la Rambla

La reforma de La Rambla se ha convertido en una eterna promesa, siempre sobre la mesa de los últimos alcaldes de Barcelona, pero nunca cumplida. También Colau la tenía encima de la suya y aseguró que iba a ser una realidad en el pasado mandato, pero aunque su gobierno contaba con el apoyo del PDeCAT y ERC –24 concejales, tres más que la mayoría–, retiró el proyecto hasta después de la elecciones con el argumento de que buscaba un consenso amplio para la vía más conocida de la ciudad. Tampoco ayudaron el Gremi de Restauració de Barcelona ni la asociación de vendedores de prensa de la calle, que se quejaron de que con la rehabilitación prevista se reducirían las terrazas de 400 a 300 y los quioscos, de 11 a siete.

Según el proyecto de Km-CERO, capitaneado por la arquitecta y exconcejal socialista Itziar González y ganador del concurso internacional para transformar la calle, se eliminaría un carril de circulación de bajada para ampliar las aceras, se construirían tres plazas a lo largo del paseo y se cambiaría el pavimento.

La reforma de Via Laietana

A pesar de que vecinos y comerciantes exigen desde hace más de 10 años una reforma integral de la Via Laietana, BComú se limitó en el pasado mandato a hacerle un lifting que principalmente consistió en arreglar las aceras. La teniente de alcaldía de Ecologia, Urbanisme i Mobilitat, Janet Sanz, afirmó que la transformación definitiva podría empezar a finales de 2020.

Tras un proceso participativo, vecinos y comerciantes eligieron el pasado marzo dos de los cuatro proyectos que les presentó el Ayuntamiento para remodelar la calle. Todavía hay que definir por cuál se optará finalmente, pero ambos prevén dejar dejar la vía con un solo carril de subida para ampliar las aceras y reducir la circulación de coches.

La funeraria municipal

El pasado 24 de mayo, durante su acto final de campaña, Colau aseguró que si ganaba la elecciones municipales crearía una funeraria pública. "Algunos querrían que lo que hemos avanzado estuviera en riesgo y no lo podemos permitir", apuntó, a pesar de que el pleno del Ayuntamiento rechazó el proyecto en febrero, con los votos en contra del PDeCAT, Cs, PSC y PP, la abstención de ERC y los votos a favor de BComú, la CUP y el concejal no adscrito Juanjo Puigcorbé.

La intención del gobierno municipal es que la funeraria pública ofrezca unos precios un 40% más bajos que los actuales, entre 20 y 26 salas de velatorio en tres años y 60 en 2050.

Más pisos públicos

En 2015, durante la campaña para las elecciones que hicieron a Colau alcaldesa por primera vez, prometió hacer 4.000 pisos a lo largo del pasado mandato para destinarlos a vivienda pública y comprar otros 4.000 para lo mismo. Sin embargo, según datos municipales, hizo solo 834 y compró 566.

La alcaldesa se ha comprometido a ampliar el parque de vivienda pública –compuesto por unos 12.000 pisos– a lo largo de este mandato con 1.500 anuales y a incrementar del 30% al 50% la reserva de pisos asequibles de obra nueva en Ciutat Vella, el Eixample, Gràcia, Poblenou y Poble-sec.

Más deberes hasta 2022

Municipalización del agua. Colau tiene intención de recuperar la multiconsulta que tenía previsto preguntar acerca de la municipalización del agua y que fue rechazada por la oposición en el pasado mandato.

Nueva Ronda de Sant Antoni. El Ayuntamiento tenía previsto iniciar la reforma de la Ronda de Sant Antoni este año pero finalmente optó por un arreglo provisional y dejó la remodelación definitiva para 2020, para poder llevar a cabo un proceso participativo para definirla.

Transformación de la Model. El pasado mayo el Consistorio abrió el concurso público para la transformación del recinto de la antigua prisión Model en equipamientos, vivienda pública y espacio verde. En enero de 2020 se elegirá el ganador y está previsto que las obras empiecen en 2021.

Más carriles bici. En marzo, el gobierno municipal dejó cerrado el trazado de los nuevos carriles bici que construiría si repetía mandato. Prevé aumentar en 45 kilómetros la red actual de 209, con una inversión de 28,2 millones de euros.

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