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En Bankia hay distintos tipos de seguros para que elijas el que mejor se adapte a lo que buscas. ARCHIVO

Miedo. Esa sensación que hace que nos quedemos bloqueados, empecemos a sudar y no seamos capaces de pensar de manera racional. Todos tenemos miedo a algo y eso nos hace sentirnos inseguros. Pero para cada tipo de terror podemos encontrar un tipo de seguro que hará que nos sintamos algo más protegidos.

Tanatofobia

Si tienes tanatofobia (miedo a la muerte) puedes contratar un seguro de vida, un producto que deja cubiertas las necesidades de tu familia u otros beneficiarios el día que faltes. Suelen contratarse a partir de los 40 años, momento vital en el que se tienen mayores cargas familiares. En Bankia comercializamos dos modalidades.

Vinculados: Son aquellos ligados a préstamos personales o hipotecas que garantizan la cancelación de la deuda por fallecimiento de los asegurados.

Vida libre: Son aquellos no ligados a productos financieros, cuya función, por ejemplo, es permitir a una familia mantener su nivel adquisitivo ante la pérdida del cabeza o los cabezas de familia.

Puedes encontrar productos de vida con coberturas como enfermedad grave o pago de recibos y tarjetas de crédito pendientes.

Hipocondría

Si eres hipocondriaco, los seguros de salud ponen a tu disposición toda clase de servicios sanitarios para afrontar la enfermedad. Con este producto, la aseguradora se compromete a cubrir los gastos clínicos, médicos y de hospitalización, entre otros, a cambio del pago de una prima.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que no en todos los casos esta póliza cubre al asegurado desde el primer día, ya que existen los denominados periodos de carencia, establecidos por las aseguradoras para evitar aquellos supuestos en los que alguien se dé de alta para solventar un problema médico puntual y después se da de baja.

Si estás pensando en contratar un seguro de salud, quizá este simulador pueda servirte de ayuda.

Amaxofobia

Aunque no sea muy habitual, hay personas que sufren amaxofia, es decir, temor a conducir un vehículo. Para ellos (y para todo conductor que se precie) existen los seguros de coche. Una vez contratado, la prima que se ha de pagar dependerá de una serie de factores, como los años de experiencia al volante o el modelo del vehículo. Hay diferentes modalidades:

Terceros: para vehículos de más de 10 años o aquellos que presentan poca movilidad.
Terceros ampliados: destinado a vehículos con más de seis años de antigüedad. Es una opción estupenda frente a un todo riesgo con franquicia, al que bate en precio acercándose mucho en coberturas.
Todo riesgo con o sin franquicia: la cobertura más completa para conductor y vehículo y la mejor opción para coches nuevos o de menos de cuatro años, que responde a las necesidades del conductor más exigente.

Este simulador te permite calcular el precio de tu seguro de coche o de moto

Hidrofobia

También hay quien tiene pavor al agua y sufre cada vez que piensa que su casa se puede inundar por la rotura de una tubería. Para los hidrofóbicos, lo mejor es contratar un seguro del hogar que cubra los daños provocados por agua en caso de filtraciones, derrames accidentales o porque se haya quedado un grifo abierto.

Antes de contratar este tipo de seguro es importante saber que no suele dar cobertura a los gastos de localización y reparación de la fuga o avería que no produzcan daños directos en la vivienda, como recuerda Mapfre.

Atiquifobia

El miedo al fracaso es muy común en cualquier etapa vital, pero es especialmente importante cuando una persona decide emprender. Aunque no la elimine del todo, esta fobia puede minimizarse gracias al seguro multirriesgo empresarial, que asegura la fuente de ingresos con amplias coberturas y está pensado para cubrir todos aquellos daños que pueda sufrir la empresa tras un siniestro, protegiendo su patrimonio y la continuidad de su actividad.

Sea cual sea tu fobia, consulta con detenimiento los catálogos de seguros y encontrarás la solución a todos tus males.