Elvira Sastre y Óscar Llorens
La escritora Elvira Sastre y el ilustrador Óscar Llorens. OBRA SOCIAL "LA CAIXA"

Una correcta alimentación es el pilar básico para el desarrollo de cualquier niño, pero no todos tienen acceso a ello. Para conseguirlo y que todos puedan soñar con un futuro mejor nace la campaña de recogida de leche Ningún niño sin bigote, emprendida por la Obra Social "la Caixa" y CaixaBank en apoyo a los bancos de alimentos (FESBAL). 

La escritora Elvira Sastre y el ilustrador Óscar Llorens no dudaron en participar en la propuesta. Juntos han creado el cuento "Milki y Berta y la Nube Blanca" para sensibilizar a la población sobre la grave lacra social que es la malnutrición en los más pequeños. Como apunta Elvira, "los libros están ahí para enseñarnos que hay otros mundos mejores". Crearlos está en nuestra mano. 

"Al principio pensé que era un encargo más, otro proyecto", admite Óscar, "pero a medida que me fui involucrando todo adquirió un tono muy especial". Elvira, por su parte, se implicó desde el principio. "Me hizo mucha ilusión, pero también me provocó cierta tristeza el saber que este tipo de iniciativas aún son necesarias. Si podemos aportar nuestro granito de arena, eso me hace sentir bien". 

Trabajar con un público infantil en un tema tan duro puede parecer todo un reto. Sin embargo, Óscar no es nuevo en ello. "Es delicado, pero al final los niños son un público como otro cualquiera", explica el ilustrador. "Los niños son muy receptivos". 

Para Elvira, fue una nueva puerta por abrir. "Meterme en una historia así me resultaba complicado, porque en mis textos suelo mostrar la crudeza de las cosas y no trato de edulcorarlas", apunta. Esta vez, como reto de escritora, se puso a la altura de los ojos de un niño. "También existen maneras de contarles las cosas a ellos para que vean que existen soluciones a los problemas y caminos para llegar a ellas". 

Arte para despertar conciencias

Y es que el arte, señala la escritora, está destinado a despertar conciencias. "El arte sirve para eso, para agitar emociones, conmovernos y enseñarnos. En cuestiones sociales, creo que un dibujo o un relato puede hacernos ver cosas que un discurso social no alcanza a conseguir". "En el caso de la ilustración o la fotografía, son formas de hacer llegar el mensaje de una manera más directa y clara", completa Llorens. "Y lo que necesitamos en este caso es que la gente entienda cuál es el problema del que estamos hablando". 

"No olvidemos que no hablamos solo de familias que viven en la calle: nuestro propio vecino puede tener esos problemas económicos y que afecten a sus hijos", explica Elvira. "La idea era contar de una manera bonita pero sin faltar a la realidad que hay niños que no pueden tener un vaso de leche". 

Conectar con la historia para plasmarla sobre papel fue algo fácil para Óscar. "Es un cuento cortito pero muy claro y directo", apunta. "El mensaje del cuento, que es bastante claro, se redondea con ilustraciones y resulta mucho más efectivo". 

No hay que olvidar que un 40% de la población infantil española está en riesgo de pobreza y, por tanto, de malnutrición; 242.675 menores dependen de los bancos de alimentos. "Estos datos son demoledores, y creo que poca gente los conoce", apunta Llorens. "Estamos inmersos en una vida cotidiana donde nos creemos mucho más de lo que somos, a nivel de sociedad y cultura". Y busca soluciones: "Lo que hay que hacer es dar a conocer estos datos, porque es entonces cuando empiezan a removerse las conciencias". 

"Coincido con Óscar en que una de las principales medidas es la visibilización", asegura Elvira. "Creo que iniciativas como esta campaña de la Obra Social "la Caixa" ayudan a que la sociedad se dé cuenta de que esta realidad sigue ahí, que tenemos que despertar y atajar de alguna manera", completa.

Ambos animan a que la implicación sea plena. "No solo gente como nosotros: en general, todas aquellas personas que tengan cierto peso social y capacidad para difundir un mensaje, a través de los medios de comunicación o las redes sociales" deberían implicarse, según el ilustrador. "Y además de nuestra responsabilidad, también está el compromiso del resto de las personas, que simplemente por hacer un donativo ya demuestran que están comprometidas con una causa; eso es algo que no hay que perder de vista".