Una nidada de cigüeñas de abdim, pollitos de 'pato colorado' y un blesbok entre las nuevas crías nacidas estos días.
Una nidada de cigüeñas de abdim, pollitos de 'pato colorado' y un blesbok entre las nuevas crías nacidas estos días. BIOPARC

En la zona que recrea la Sabana Africana se puede ver junto a su manada a una cría de blesbok (Damaliscus pygargus phillipsi). Esta especie, incluida como en la lista roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) con preocupación menor y en uno de los 40 programas de preservación de especies en los que participa Bioparc Valencia, es uno de los antílopes que podemos ver conviviendo en un recinto multiespecie con jirafas, jabirús, cobos, impalas y gacelas Thomson.

Al blesbok se le puede identificar por el color blanco de sus rostros que contrasta fuertemente con el marrón rojizo de sus cuerpos y por sus cuernos largos y curvados, en forma de lira. La recién nacida es de color beige lo que la distingue de los adultos.

Otra especie en la misma situación de amenaza y también incluida en un Programa de preservación, es la cigüeña de Abdim (Ciconia abdimii) que ha puesto una nidada en la parte alta de las rocas del aviario. Es un ave migratoria intra-africana que se alimenta de insectos. Suelen hacer puestas de dos a tres huevos y los polluelos empiezan a volar a los dos meses de eclosionar.

No muy lejos, en las rías de la sabana contemplamos a varios patitos siguiendo a su progenitora. En este caso la especie es el pato colorado (Netta rufina), una anátida a medio camino entre los patos buceadores y los de superficie.

Se caracteriza por su gran tamaño y por el espectacular diseño nupcial del macho que contrasta con la hembra adulta que presenta un plumaje sumamente discreto. Es un ave de tendencias más bien vegetarianas y ha padecido severamente la desaparición o alteración de algunos de los mejores humedales.

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