Del Salón del Manga a llenar estadios: El K-Pop enloquece Barcelona con las Blackpink

  • La banda de música coreana actuó este martes en el Palau Sant Jordi ante 10.000 personas.
La formación femenina de K-POP BLACKPINK presenta 'Kill This Love'.
La formación femenina de K-POP BLACKPINK presenta 'Kill This Love'.
YOUTUBE / BLACKPINK

Coreografías sincronizadas, canciones pegadizas, luces de colores, modelitos monísimos, belleza, juventud y mucha actividad en la red son la armas con las que el pop coreano está conquistando el mundo y con las que Blackpink ha hecho enloquecer a su público en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

El K-Pop ya no es una curiosidad del Salón del Manga sino que llena estadios, como han demostrado este martes Jisoo, Jennie, Rosé y Lisa, las cuatro componentes de Blackpink, ante 10.000 personas.

Aunque sigue siendo muy curioso ver miles de adolescentes cantando en coreano los éxitos de esta banda que prácticamente no suena en las radios españolas y que se ha colado por internet hasta llegar a lo más hondo del corazón de los 'blink', que es como se hacen llamar los 'fans' del grupo.

El concierto de este martes en Barcelona ha sido el primero en España de Blackpink y el único de su actual gira, cosa que explica la emoción de sus seguidores, mayoritariamente chicas muy jóvenes, que han llegado pronto al Palau Sant Jordi y han matado el tiempo cantado las canciones de sus ídolos al ritmo de los vídeos proyectados en las pantallas gigantes.

Antes de empezar el show, ya era un espectáculo ver el Sant Jordi convertido en un gran karaoke; y antes de que las intérpretes saltaran al escenario, los presentes ya habían cantado y bailado todos los temas, que no son muchos, de hecho la banda solo tiene tres años de vida y tres EP.

Es difícil agotar a un adolescente excitado, así que, cuando por fin han aparecido las artistas, los espectadores han saltado y gritado como si no hubiera un mañana.

Hasta las madres y padres, que en principio venían a acompañar a sus hijas menores de edad, se han emocionado contagiados por la locura generalizada.

El concierto empezó con luces, petardos, fuego, humo, acordes épicos y las cuatro diosas emergiendo del subsuelo como cuatro figuras de porcelana o cuatro delicadas bailarinas de caja de música.

El primer tema que han bailado y cantado con sus impecables vestiditos blancos ha sido DDU-DU DDU-DU, que tiene el honor de contar con el vídeo musical coreano más visto de la historia de Youtube en 24 horas, por encima de Gangnam Style.

Este hit animó a los presentes a sacar el farolillo con luz rosa en forma de martillo con corazones que muchos de los espectadores han comprado antes de entrar por 35 euros.

No es barato tener un hijo adolescente en el siglo XXI, y si no que se lo cuenten a las esforzadas madres que hoy han tenido que pagar un mínimo de dos entradas de entre 59 y 149 euros, y encima el martillo.

Cada una tiene su momento

El concierto ha seguido entre coreografías, confeti plateado y entarimados hidráulicos hasta que ha llegado el momento de los solos y cada una de las cuatro artistas ha tenido su momento y ha podido marcar personalidad, algo difícil de apreciar a simple vista pero que los seguidores tienen muy claro.

Cada blink tiene su Blackpink preferida, como con los Reyes Magos, pero mejor, porque aquí se puede elegir entre cuatro, no sólo entre tres, y son más guapas.

Tras el noveno tema ha aparecido la banda, que hasta ese momento ha estado escondida tras las pantallas o simplemente no ha estado, pero ha vuelto a desaparecer enseguida porque su cometido se ha limitado durante todo el concierto a tres breves apariciones a modo de interludio, para dar tiempo a que las cantantes se cambiaran de ropa o descansaran un poco.

Los temas pop más inocentes han dado paso a algún ritmo rapero en el que las chicas han adoptado poses más 'malotas' pero, en general, todo ha sido muy dulce y las jóvenes artistas se han hecho querer por un público que se ha despedido gritando "I love you" y ha salido del recinto llorando de emoción.

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