Isabel Bonig, candidata del PPCV a la Presidencia de la Generalitat
Bonig aspira a reeditar la fórmula de gobierno andaluza en la Comunitat Valenciana. 20MINUTOS.ES

La travesía política de Isabel Bonig durante estos últimos cuatro años no ha sido precisamente tranquila. Accedió a la presidencia del PPCV tras su salida del poder autonómico y municipal en mayo de 2015, que puso fin a dos décadas de hegemonía en la Comunitat Valenciana. La formación popular, asediada por unos casos de corrupción que todavía siguen estallando como bombas de efecto retardado, emprendió una regeneración que ha tenido que compaginar con su nuevo papel en la oposición al Consell del Botànic, que ha revertido algunas de las políticas implantadas por los gobiernos de Zaplana, Olivas, Camps y Fabra.

Combativa y con un perfil ideológico del que hace bandera, Bonig ha mostrado un perfil mucho más agresivo en sus intervenciones en Les Corts durante estos últimos cuatro años que en la campaña electoral, donde ha adoptado un estilo más sosegado y propositivo. En definitiva, más presidenciable.

Concurre a las elecciones autonómicas con el PP en la oposición por primera vez desde 1995. ¿En qué se diferencia el PP de Isabel Bonig del que estuvo en el poder durante dos décadas en la Comunitat Valenciana?
El PPCV ha experimentado una profunda renovación, que creo que se ha visto claramente. Estamos en una nueva etapa, pero no olvidamos todo lo bueno que este partido ha hecho, que ha sido mucho, aunque algunos quieran esconder todos los avances durante los Gobiernos del PPCV. Y desde luego miramos siempre al presente y futuro con convicción, ideas y la cabeza bien alta.

El escenario político ha cambiado por completo, en España y en la Comunitat. ¿Competir con más partidos en su espacio sociológico ha escorado al PP hacia la derecha?
No. El PP es el principal referente del centroderecha.

¿Se cree las encuestas?
Hemos visto muchas y muy variadas. Hay encuestas públicas y otras que no se han hecho públicas. Estoy convencida de que hay partido, estamos tocando el cambio y el domingo lo veremos. Lo que tiene que hacer la gente es ir a votar. También en Andalucía las encuestas decían que Susana Díaz iba a arrasar y el PP consiguió desbancar casi 40 años de régimen socialista.

¿Cómo se ubica usted ideológicamente?
En el centroderecha, pero soy más progresista que muchos de izquierdas que presumen de serlo.

Ha afirmado que un gobierno como el de Andalucía sería trasladable a la Comunitat Valenciana. ¿Cuáles serían sus líneas rojas?
Muy claras: el PPCV no pactará nunca con quien no respete nuestro Estatut de Autonomia, ni con quien no respete la Constitución Española ni con quien apoye la ruptura de España. El pacto firmado en Andalucía es perfectamente asumible y le anuncio que la primera medida que adoptará el nuevo Consell será la bajada de impuestos, como ha hecho Juanma Moreno allí.

Durante estos cuatro años, ha ofrecido su apoyo a Ximo Puig para no depender de Compromís y Podemos. ¿Esa oferta sigue en pie?
Le ofrecí los acuerdos pensando en el interés de los valencianos y siempre ha dicho que no. Puig ha preferido ser rehén de las políticas extremas de Compromís en lugar de aceptar la mano que le ofrecíamos. Es interesante teniendo en cuenta que la izquierda siempre habla de diálogo y de pactos, pero a la hora de verdad han intentado arrinconarnos y se han negado a alcanzar acuerdos. Difícilmente se puede dialogar con quien no quiere.

¿Ha sido la corrupción el único motivo que ha restado apoyos al PPCV?
El PPCV se ha podido equivocar en muchas cuestiones y ya hemos tomado las medidas oportunas para que no vuelva a pasar, pero los ciudadanos saben que ahora mismo tienen que elegir entre un proyecto sólido, de futuro, riguroso, frente a un conglomerado de partidos que no sabemos qué nos ofrecen porque ni ellos mismos tienen ideas y propuestas claras, como hemos podido ver durante esta campaña electoral.

Han sido años difíciles para el PP nacional en general, y para el valenciano en particular, con numerosos casos en los juzgados y condenas firmes. ¿Cree que los efectos de la corrupción están ya amortizados para su partido?
Lo primero que quiero dejar claro es que nunca ha habido una sentencia contra el PPCV, las ha habido contra personas con nombre y apellidos, que actuaron mal y han sido juzgadas. Esas personas están fuera. Y sí, creo que aunque la Justicia tiene sus tiempos y aún tardarán en concluir algunos asuntos ya estamos en una nueva etapa, en la que no hay ningún imputado en nuestras filas.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor del Consell del Botànic, al que usted ha denominado estos años "del Titànic"?
Lo peor, el absoluto sectarismo que ha impuesto sobre los intereses de los ciudadanos en materias como educación y sanidad, áreas sensibles que perjudican directamente a los valencianos. Lo mejor puede ser que Puig se decidiera a adelantar las elecciones. El PPCV ya lo llevaba pidiendo meses. El Consell del Titànic hace aguas por todas partes.

¿En qué consiste, a grandes rasgos, la "revolución fiscal" que defiende? ¿Es compatible con el mantenimiento del gasto social?
La revolución fiscal incluirá una bajada del IRPF por debajo del 40%, eliminaremos el impuesto de sucesiones, el impuesto de donaciones y el impuesto de patrimonio. Y esta revolución fiscal es la que va a permitir mantener el gasto social. Lo que no acabo de entender es por qué la izquierda nos critica por querer bajar los impuestos, parece que les disgusta, ellos solo piensan en subirlos.

Su propuesta educativa propugna por la libertad de elección de centro entre colegios públicos y concertados. ¿Cree que está en peligro?
Queremos que los padres puedan elegir el centro donde estudian sus hijos. Se llama libertad de elección. La izquierda se llena la boca repitiendo el mantra de que ellos son los que más respetan las libertades pero a la hora de la verdad son los que realmente obstaculizan que todos podamos decidir libremente. Ximo Puig ha marcado una política educativa caracterizada por el ataque a la enseñanza concertada y a la libertad de elección de los padres.

¿Apuesta por volver a un sistema de líneas (valenciano y castellano) como el anterior o prefiere distribuir las asignaturas incluyendo el inglés?
Una sociedad moderna debe apostar por el conocimiento que nace del dominio de la lengua y el camino es el sistema de líneas reforzado con el estudio del inglés. Debemos dar herramientas para que nuestros jóvenes dominen el español, el valenciano y el inglés. No podemos poner puertas al campo del conocimiento y tampoco debemos imponer el valenciano como ha sucedido esta legislatura coartando la libertad de elección.

¿Hasta qué punto el conflicto en Cataluña influye en la política valenciana?
El Gobierno de Puig y Oltra han estado mirando durante estos cuatro años a Cataluña, siguiendo su modelo de imposición y tratando de encajarlo en nuestra Comunitat, pero sin tener la valentía y el coraje de criticar el proceso separatista que hemos sufrido. Solo quiero recordarle que la primera visita de Puig tras ganar las elecciones fue a la sede de ACPV y, entre las primeras reuniones que Puig puso en su agenda, fue reunirse con Puigdemont, entonces presidente de la Generalitat, para trabajar juntos. Y ya sabemos qué es lo que ha pasado después.

¿Es partidaria de derogar la Acadèmia Valenciana de la Llengua?
Soy partidaria de trabajar por nuestras instituciones, por nuestras señas de identidad, cuidarlas y no pisotearlas como algunos han intentado durante estos años.

En materia sanitaria, ¿recuperará el modelo Alzira de gestión privada?
La improvisación en la gestión sanitaria ha sido uno de los grandes problemas que hemos sufridos todos los ciudadanos. Puig se obsesionado en desmontar el modelo Alzira, que estaba funcionando muy bien, por una especie de animadversión contra todo lo que suene a sector privado. Y ahora nos encontramos con que ese mismo Puig es el que se reúne con el sector privado para que le ayude en la gestión de las plazas de residencias para mayores. La falta de ideas, la improvisación en la gestión de la sanidad nos ha llevado a un aumento de las listas de espera, a un mayor gasto social y a que, las personas, hayan visto pisoteados sus derechos.

¿Qué medidas concretas propone el PP para disminuir las listas de espera? ¿Qué plazo sería admisible para operaciones no urgentes?
Garantizaremos por ley el tiempo máximo en la lista de espera para pruebas diagnósticas y quirúrgicas, según las especialidades, transcurrido el cual se podrá optar por acudir a un centro privado de su elección, de forma gratuita. No es admisible 115 días y 66.448 personas en la lista de espera quirúrgica. O que para una cita en atención primaria haya que esperar 15 días de media, o que se cierren los centros de salud por la tarde. En esta legislatura no se ha hecho ni un solo hospital, ni una sola unidad de hospitalización domiciliaria y solo un centro de salud.

El llamado tapón de la dependencia se ha reducido a la mitad en los últimos años, pero, según el último dato de abril de la Conselleria, todavía quedan 21.732 a la espera de ser atendidas. ¿Cuáles son sus propuestas en esta materia?
En el tema de la dependencia hemos visto como Mónica Oltra ha dejado de lado sus obligaciones, ha sido una consellera ausente y se ha preocupado más por su imagen en los medios de comunicación que por atender a los dependientes. Cuando estaba en la oposición sus críticas a la gestión social eran constantes y estos cuatro años al frente de la Conselleria de Bienestar Social nos han demostrado que Oltra nunca ha cogido las riendas de la dependencia, de los centros de menores, de las residencias de mayores. Mónica Oltra nos ha demostrado que está más cómoda en la oposición que en la gestión. Una cosa es hablar y otra gestionar. Ahí hace aguas.

La deuda de la Comunitat Valenciana se eleva ya a 47.000 millones de euros. ¿Es una quita o un pacto con el Gobierno central la única forma de saldarla?
Hay que gestionar, trabajar, saber administrar y no crear gastos innecesarios. Puig se ha dedicado a crear "chiringuitos" donde colocar a sus amigos que nos han salido muy caros, su única política en la subida del gasto y el aumento de los impuestos a los valencianos. El primer paso es reformar el modelo de financiación, lo que ayudaría a reducir esa deuda, y hablar con el Gobierno central.

La sociedad civil y el conjunto de los partidos abogan por un cambio en el modelo de financiación, pero no se produce. ¿Cree que es realmente posible en un escenario político tan fragmentado?
Nosotros no hemos cambiado de posición. El PP le ha ofrecido a Ximo Puig todo el apoyo para ir a Madrid y reclamar un cambio en el modelo que el PSOE de Zapatero aprobó y por el que estamos a la cola, tratados como ciudadanos de segunda. Pero Puig gritaba y exigía mucho cuando Rajoy estaba en la Moncloa y ha estado muy silencioso durante los 10 fatídicos meses de presidencia de Pedro Sánchez. El PSOE ha demostrado que no tiene el más mínimo interés en cambiar el modelo de financiación y quiere esconderse tras una fragmentación de la política para no ser valiente y reclamar en Madrid la financiación justa que se merecen los valencianos.

Una vez puesta en marcha À Punt tras el cierre de la antigua RTVV, ¿qué hará con la actual radiotelevisión autonómica? ¿Cuál es su modelo?
La gestión de À Punt ha sido un desastre. Desde el primer momento, la actual dirección sólo se ha preocupado por pedir más y más dinero para ponerla en marcha y se han olvidado de la calidad, de que la televisión debe ser un servicio público, de todos y para todos. Han repetido en un solo año todos los errores que nos llevaron al caos en la televisión pública. Urge cambiar el modelo.

¿Y cuál es el que propone? ¿Menos trabajadores? ¿Más externalizaciones, incluso de los informativos?
Un modelo que suponga un control del gasto. Estudiaremos la situación en que se encuentra para hacer una tele próxima a los ciudadanos pero sin despilfarro. Una tele actual y moderna, no con un modelo del siglo pasado, para que la gente la vea. Los niveles de audiencia son ridículos.

Usted gestionó las infraestructuras y la vivienda en el Gobierno valenciano en una etapa de crisis económica y recortes. ¿Qué propone ahora en ese ámbito?
Llevamos cuatro años de parálisis. ¿Alguien recuerda alguna infraestructura que se haya puesto en marcha durante el gobierno de Puig? ¿Alguien sabe qué inversiones se han realizado? Hemos vivido una parálisis absoluta y necesitamos poner sobre la mesa propuestas claras que el Gobierno de Rajoy ya había planteado en la Comunitat y que Sánchez y Ábalos han dejado olvidados en los cajones.

¿Cómo es su relación personal con el resto de candidatos?
Políticamente correcta.

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