El Consistorio ha asegurado que justificará la suficiencia de agua y la adaptación de la revisión al Plan Hidrológico y ha lamentado que se haya considerado "no suficientemente justificado" el nuevo documento de ordenación urbanística, a pesar de que el nuevo Plan supone una reducción "importantísima" del techo de población.

Asimismo, ha destacado que se había logrado una Declaración Ambiental Estratégica favorable, recordando que el rechazo al nuevo documento provocará que decaiga la suspensión de licencias y entre en vigor el Plan de 1987.

Entre otras cosas, el Consistorio ha explicado que exigirá a la empresa Abaqua que dé a conocer su planificación para la mejora de infraestructuras en el suministro de agua y dé respuesta a las necesidades de Ibiza.

También ha recordado que, según la comunicación del Consell, no habrá que comenzar de cero la tramitación del PGOU.

Además, ha declarado que "en ningún momento" durante cuatro años de tramitación, ni la Dirección General de Recursos Hídricos ni el Consell habían advertido sobre las circunstancias que ahora impiden la aprobación definitiva del Plan.

En breve, ha explicado el Ayuntamiento, los servicios técnicos y jurídicos estudiarán la repercusión de la entrada en vigor del Plan de 1987, recordando que la protección de Ses Feixes o de Puig des Molins está garantizada por otras normativas tras modificaciones puntuales del documento. Además, podrán seguir adelante proyectos como las VPO del Ibavi o la unidad de actuación prevista en Sa Penya.

Entre las consecuencias negativas, con el Plan de 1987 se producirá una falta de normas urbanísticas, falta de definición de usos de parcelas o una mayor altitud de edificios permitidos en suelo urbano.