Donald Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump. Ron Sachs / EFE

El presidente de EE UU, Donald Trump, anunció este lunes su decisión de catalogar como grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní, en la primera vez que Washington toma esa drástica medida contra los militares de otro país. Como respuesta a esta decisión, el Consejo Supremo de Seguridad de Irán ha designado hoy a las tropas estadounidenses desplegadas en la región de Oriente Medio grupo terrorista.

"Este paso sin precedentes (...) reconoce la realidad de que Irán no solo es un Estado patrocinador del terrorismo, sino también que la IRGC (siglas en inglés de la Guardia Revolucionaria), participa, financia y promueve el terrorismo como una herramienta estatal", dijo Trump en un comunicado.

La Guardia Revolucionaria iraní, creada después del triunfo de la Revolución Islámica de 1979 para proteger el nuevo sistema teocrático, es la organización militar más poderosa de Irán y controla amplios sectores económicos del país.

En los últimos años, Estados Unidos ha impuesto sanciones a decenas de entidades e individuos afiliados a los Guardianes, pero nunca había castigado directamente a ese cuerpo militar, un paso que derivará en restricciones de viaje y posibles cargos criminales para quienes colaboren con la organización.

La decisión es fruto de un agitado debate en el Gobierno de Trump, donde algunos funcionarios en el Pentágono y la CIA advirtieron de que esa medida podría llevar a represalias contra las tropas estadounidenses en Oriente Medio, según el diario The Wall Street Journal.

El comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución de Irán, Mohamad Ali Yafarí, advirtió este domingo de que Teherán tomará "medidas recíprocas" y las tropas estadounidenses "no experimentarán paz en Oriente Medio" si EE.UU. seguía adelante con su rumoreado plan de sancionar a esa organización.

Trump reconoció que su decisión marca "la primera vez que Estados Unidos ha declarado jamás como grupo terrorista extranjero a una parte de otro gobierno", pero consideró que eso deja claro que "las acciones de Irán son fundamentalmente diferentes a las de otros gobiernos".

"Esta acción deja claros los riesgos de hacer negocios con la IRGC, o de proporcionarle apoyo. Si usted está haciendo negocios con la IRGC, usted está dando fondos al terrorismo", sentenció Trump.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, denunció poco después, en una conferencia de prensa, la presunta implicación de la Guardia Revolucionaria en la muerte de cientos de soldados estadounidenses en Oriente Medio, y dijo que "su sangre está en manos del régimen iraní".

Reacción de Irán

El órgano de seguridad iraní tomó la decisión de responder con la misma medida tomada este lunes por Washington tras la propuesta del ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quien poco antes pidió colocar a las tropas de Estados Unidos en la lista de los grupos terroristas de la República Islámica.

Según el comunicado del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, la medida incluye a la sede de CENTCOM y a todas sus fuerzas afiliadas y reconoce al Gobierno estadounidense como "patrocinador del terrorismo".

"Este Mando Central es responsable de implementar las políticas terroristas del gobierno de Estados Unidos en la región de Asia Occidental, poniendo en peligro la seguridad nacional de la República Islámica de Irán", indicó la nota.

El portavoz de Exteriores, Bahram Qasemí, ha explicado en su canal de Telegram, que la iniciativa de Zarif se justifica en "el apoyo oculto y claro de las fuerzas militares estadounidenses en la región a los grupos terroristas y la intervención directa al llevar a cabo actividades terroristas los militares de ese país". El órgano de seguridad iraní denunció que "EE.UU. siempre ha sido aliado de los grupos extremistas y terroristas en el oeste de Asia".

El Consejo condenó la decisión de Washington de designar a los Guardianes de la Revolución de Irán grupo terrorista y calificó esta medida de "ilegal y peligrosa". El texto defendió que los Guardianes han estado siempre "en la primera fila de la lucha contra el terrorismo en la región", combatiendo a grupos yihadistas como Al Qaeda y el Estado Islámico (EI).

Los Guardianes de la Revolución han enviado en los últimos años asesores militares a Siria e Irak para ayudar a estos países en la lucha contra el EI, y apoyan a diversas milicias chiíes como el grupo libanés Hizbulá.

La presencia militar iraní en Siria preocupa especialmente a EE.UU. y a Israel, que ha bombardeado en varias ocasiones objetivos iraníes en el país árabe.

Al respecto, el jefe de la diplomacia iraní aseguró hoy en Twitter que la decisión de Washington contra los Guardianes es "otro regalo" para Israel y "otra desventura peligrosa de EE.UU en la región".

Washington ha impuesto sanciones en los últimos años a decenas de entidades e individuos afiliados a los Guardianes de la Revolución, pero nunca a la organización en su conjunto.