En la última sesión del juicio, el pasado 7 de marzo, la Fiscalía elevó de 12 a 21 años su petición de cárcel al calificar los hechos de asesinato y no de homicidio como sostuvo en un principio.

Finalmente, la Sección Segunda de la Audiencia ha condenado al acusado a ocho años de cárcel por un delito de homicidio con las atenuantes de confesión y de drogadicción, según han informado a Europa Press fuentes del caso.

Los hechos se remontan a la tarde del 25 de diciembre de 2016, cuando el acusado se encontró con otro hombre de 64 años en un parque de la capital granadina y decidieron trasladarse a la vivienda de este último en Pinos Puente para consumir cocaína.

El anfitrión del domicilio tuvo que ausentarse y tras preparar un refrigerio al acusado, acompañado de un vaso de leche, éste se quedó "profundamente dormido". Posteriormente, le habría penetrado analmente y el acusado, "dolorido", despertó y le asestó varias acometidas con un destornillador hasta que se lo clavó en el cuello, momento en el que la víctima cayó al suelo.

En días posteriores el acusado confesó a los investigadores que había agredido al otro hombre, que fue localizado por varios familiares en el interior de la vivienda y después evacuado a un hospital, donde falleció a causa de las lesiones sufridas.

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