Michael Heller, de 72 años, cura y matemático polaco que trabajó con el Papa Juan Pablo II cuando éste era arzobispo de Cracovia, ha sido galardonado con el premio académico mejor remunerado del mundo. Este filósofo especializado en matemáticas y metafísica ha sido premiado por la Fundación Templeton de Nueva York, que desde hace 35 años reconoce las labores de investigación en torno a "realidades espirituales".

Sus teorías introducen dudas sobre la existencia material del mundo que nos rodea
Según informa The Times, las teorías de Heller no aportan pruebas sobre la existencia de Dios, sino que introducen dudas sobre la existencia material del mundo que nos rodea. Su especialidad son las fórmulas complejas que son capaces de explicar cualquier cosa, incluso el azar, a través del cálculo matemático.

A juicio de la Fundación Templeton, las investigaciones de Heller han "impulsado los horizontes metafísicos de la ciencia", y por ello, le han galardonado con un premio cuya remuneración se actualiza cada año y que, hoy por hoy, es muy superior al que otorga la Fundación Nobel, con más de un millón de euros de recompensa.

Un premio muy polémico

La Fundación Templeton ha sido criticada por su supuesta proximidad a la ideología conservadora y por defender la teoría del diseño inteligente para explicar la evolución. Una de las voces más críticas con la Fundación Templeton es la del biólogo evolucionista británico Richard Dawkins, autor de El espejismo de Dios, ensayo en el que proporciona argumentos científicos para desarmar cualquier forma de religión.

Dawkins describe el premio como "una suma de dinero muy grande… que se concede normalmente a un científico dispuesto a decir algo bueno sobre la religión".