Un atasco en 3,5 kilómetros en el colector norte de la ciudad de València provocado por los deshechos de toallitas higiénicas, ya en proceso de limpieza, ha impulsado que el Ayuntamiento pida al Banco Europeo de Inversiones 160 millones para renovar toda su red de saneamiento.

Desde que se iniciaron los trabajos de limpieza en este colector ya se han extraído 5.000 toneladas de residuos y según ha explicado el ingeniero Jesús Cenicero, el atasco, principalmente por las toallitas, está "confinado" y ahora mismo ya está limpio 1,6 kilómetros de los 3,5 afectados. Según las previsiones, este colector norte necesitará cerca de 12 millones de euros de inversión total para su limpieza y mejora.

El concejal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, ha anunciado durante el Congreso de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento que la inversión en el saneamiento municipal para reparar, adaptar y cumplir la normativa actual se llevará a cabo en tres fases entre 2020 y 2035 y costará 162,47 millones.

Para realizar la inversión total, "abrimos una vía a través del Banco Europeo de Inversiones (BCI) para obtener una financiación del 50%", según Sarrià, que confía en que se puede conseguir, al menos, "parte de esa financiación que en 15 años permitiría acometer una renovación integral en la red".

Operarios retiran con maquinaria las miles de toneladas de toallitas húmedas acumuladas en el colector norte de Valencia. (MANUEL BRUQUE / EFE)

El concejal ha hecho hincapié en la necesidad de realizar campañas de concienciación respecto a tirar deshechos al inodoro y ha recordado que ya se han gastado 8 millones de euros de dinero público en dos años en "lo que mecánicamente consiste en la desobstrucción del colector norte". Sarrià también ha ahondado en la necesidad de que las empresas comercialicen nuevos tipos de toallitas que, "sin ser inocuas, son menos nocivas".

Asimismo, ha indicado que el uso de las toallitas es "un nuevo hábito higiénico que viene para quedarse" y que afecta a muchas ciudades. De este modo, ha considerado que "no estamos ante un caso coyuntural" sino ante "un problema" respecto al que "si no ponemos solución irá a más. Es un nuevo hábito higiénico que ha llegado para quedarse. Hay que ir dando soluciones de futuro", ha expuesto.

"Es imprescindible incrementar las actuaciones que, desgraciadamente son necesarias desde hace años pero que, a partir de 2012, debido los recortes, se dejó de invertir", ha afirmado.

Doble vía: concienciación y fabricantes

Preguntado por si sería posible sancionar a quienes desechan las toallitas y otros productos por el inodoro, Sarrià ha apuntado que "en la ordenanza está" y que esa práctica "es sancionable" pero ha subrayado que es de "difícil aplicación" porque "no se puede entrar en cada domicilio". Por ello, ha insistido en la necesidad de "incidir en campañas de concienciación" y de abordar esta cuestión también "con la industria".

El edil también ha resaltado la necesidad de mantener en condiciones la red de saneamiento de la ciudad, tanto "desde el punto de vista de la salubridad" como "desde el del medio ambiente" y ha reiterado que esta labor tiene "anualmente un coste elevadísimo" para las arcas municipales. En consecuencia, para evitar afecciones de este tipo a una "infraestructura vital" para las ciudades que "precisa de inversiones muy importantes", como es su red de saneamiento, sus estaciones de bombero y sus colectores, Vicent Sarrià ha estimado necesaria la implicación no solo de la administración sino también de las empresas privadas y de la ciudadanía.

Los atascos por las toallitas es un problema recurrente en los municipios, que tienen que llevar a cabo grandes inversiones para la limpieza de su red de saneamiento.

También bastoncillos y preservativos

El responsable municipal del Ciclo Integral del Agua, Vicent Sarrià, ha destacado que "la primera causa" de esa obstrucción se debe al hábito de tirar al inodoro las toallitas higiénicas, así como otros productos como los bastoncillos de los oídos o los preservativos, ha apuntado. 

"No es problema solo de las toallitas higiénicas, también de los bastoncillos de los oídos, de los preservativos y de toda una serie de productos que estoy convencido que sin mala fe pero muchas veces se tiran al inodoro sin saber que eso tiene un efecto catastrófico sobre el sistema de saneamiento", ha dicho.

En su opinión, "sin una acción combinada" de empresas y ciudadanía "difícilmente lo podremos acometer", dijo Sarrià, que ha recordado que en el caso de València se alcanzó "un acuerdo plenario" para instar al Gobierno a adoptar medidas que lleven a los fabricantes de toallitas a crear productos menos perjudiciales para los sistemas de saneamientos urbanos.

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