Arantxa Sánchez Vicario
La extenista Arantxa Sánchez Vicario, en las calles de Miami. GTRES

Este jueves, un Juzgado de Esplugas de Llobregat concedía a Josep Santacana el divorcio de la extenista Arantxa Sánchez Vicario. Pese a que el juez daba la razón al empresario, el abogado de la deportista cree que es una victoria para su clienta, explica El Mundo.

Ramón Tamborero, letrado de  Arantxa, dice que ésta "siente que empiezan a reconocer sus derechos y a abrirse camino de la verdad sobre su patrimonio". El divorcio puede ser recurrido ante la Audiencia de Barcelona y es lo que hará Tamborero: "Eso significa que el matrimonio estará en vigor hasta que se pronuncie la Audiencia en sentencia firme y eso podría durar hasta un año, con lo cual hay tiempo para llegar al fondo del asunto, que es el destino del patrimonio de la señora Sánchez Vicario. Lo más importante de la sentencia es que la jueza no incluye en ella las capitulaciones matrimoniales firmadas por la pareja antes y después de su boda, como quería el señor Santacana. Que se hayan firmado en su día esos acuerdos, no impide que una de las partes pueda exigir las compensaciones que crea convenientes si se encuentra en situación económica de desventaja, como es el caso de mi clienta", dice el letrado.

Además, hay una demanda de divorcio interpuesta por Arantxa en Miami, que probablemente llevará al tribunal de Florida a investigar los movimientos económicos de Santacana, que administró el patrimonio de su ahora ex, unos 34 millones de euros.

Ahora, Sánchez Vicario trabaja como instructora de tenis en Miami y vive con su madre y los dos hijos en común que tiene con Santacana, que ve a sus hijos dos fines de semana alternos y pasa 300 euros al mes en concepto de alimentos y paga la luz de la vivienda, así como el seguro médico de los niños.