El número de muertos en el tiroteo en una escuela de Suzano, en la región metropolitana de Sao Paulo, subió a diez y el de heridos se situó también en diez, informaron este miércoles las autoridades brasileñas en un balance provisional.

Según la Policía Militarizada de Sao Paulo, al menos cinco adolescentes murieron dentro de la escuela secundaria, un empleado de la institución y los dos autores de los disparos, que se suicidaron en los pasillos del local.

Los otros dos muertos fallecieron en el hospital al que fueron trasladados después del suceso, confirmó a los medios la portavoz de la Policía Militarizada, Capitana Cibelle.

Estado de enorme ansiedad

En los alrededores de la escuela pública secundaria Raúl Brasil, se vivía un estado de enorme ansiedad, con padres de la escuela y vecinos de la zona agolpándose para conseguir informaciones, constató un reportero de Efe.

Los cuerpos de las víctimas mortales se encuentran todavía dentro de las instalaciones educativas.

La Policía Militarizada explicó que "dos encapuchados, aparentemente dos adolescentes" entraron esta mañana en la escuela Raúl Brasil, en Suzano, a unos 60 kilómetros de la capital paulista, y "efectuaron varios disparos".

Asimismo, los agresores hirieron de bala a un propietario de un comerciante local, quien fue ingresado en un hospital de la región en estado grave.

No se confirman las causas del ataque

Las autoridades aún no confirmaron las razones del ataque ni las identidades de los estudiantes asesinados, pero informaron de que tienen edades de entre 15 y 17 años. Después de que efectuaron los múltiples disparos, los atacadores se suicidaron.

Se desplazaron al lugar del sucesos seis unidades de rescate, tres unidades de ambulancias, dos helicópteros de la Policía Militarizada y unidades especializadas en desactivar explosivos.

Según la Policía Militarizada, "los individuos portaban un número no identificado de revólveres, así como artefactos en mochilas semejantes a explosivos", que están en vías de examinarse, y además tenían "machetes" y "un arco y flecha".

Las capuchas de los atacantes llevaban impresas dibujos de calaveras en la parte frontal, agregaron las mismas fuentes.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, canceló toda su agenda y se trasladó con urgencia a la ciudad. "Estoy muy impactado, con un profundo pesar. Es la escena más triste que he visto en toda mi vida", lamentó Doria en una rueda de prensa en el local de los hechos.