Desde el Govern han señalado este sábado que el estado de conservación de este tramo de la muralla norte del castillo era "muy precario".

"Dos fragmentos importantes de este tramo habían caído y se habían remontado con técnica constructiva de piedra seca cuando encima de la montaña había una explotación agrícola activa. Otro fragmento, de unos tres metros, se estaba desprendiendo del conjunto y amenazaba con caer, cosa que podría suponer, no sólo un peligro para el patrimonio histórico de Menorca y para los visitantes", han indicado a través de un comunicado.

El Ejecutivo autonómico ha recordado que, en el mes de abril de 2015, a iniciativa del departamento de Cultura del Consell de Menorca, el arquitecto Joan J. Gomila Portella elaboró un proyecto de rehabilitación de este tramo de muralla, que no se ejecutó en aquel momento por falta de presupuesto.

Es por este motivo que en ocasión de la primera convocatoria del fondo del Impuesto de Turismo Sostenible del año 2016 se pudo presentar este proyecto, que fue aprobado con una dotación de 118.089 euros.

El Govern ha destacado que la intervención ha tenido dificultades añadidas como*son la pluviosidad del año 2018, que retrasó las obras durante muchos días, así como la complicación del acceso con maquinaria y materiales hasta la cima*de la montaña y la condición de yacimiento arqueológico, que obligaba a excavar previamente las zonas donde se tenían que poner al descubierto los cimientos de la muralla.

Gracias a esta intervención se han localizado los cimientos de dos torres circulares que tendrán que ser consolidadas y restauradas en otra etapa.

Como criterios de intervención se han seguido en el remontaje las líneas de piedras marcadas en la construcción islámica original, se ha buscado la cara de las piedras que ya había estado en el exterior para ponerlas también en esta posición, y, siempre que ha sido posible, se ha optado por la consolidación del muro con un mortero, la composición y el color del cual también ha sido muy parecido al original.

También se ha aprovechado para sanear el tramo de la vegetación y las raíces de higuera que habían sido uno de los factores causantes de su deterioro.

Finalmente, en estos momentos, la zona también ha sido delimitada por barreras limitadoras por*la parte superior de la zona rehabilitada con el fin de evitar el peligro de caída a los visitantes.