En rueda de prensa, la consellera insular de Territorio e Infraestructuras, Mercedes Garrido, ha explicado que "este proyecto responde a una reivindicación histórica de la gente de Algaida". Además, "este nuevo vial se ha incluido en el Plan de Vías Ciclistas para la isla de Mallorca", ha remarcado.

Ahora, el proyecto se enviará a la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, para que pase los trámites reglamentarios y, posteriormente, se hará llegar a la Comisión Informativa de la institución insular para tramitar su aprobación.

Según han explicado, el trazado de esta carretera discurre por los términos municipales de Llucmajor y de Algaida. Actualmente, es una carretera de calzada única, sin arcenes y de 5,5 metros de ancho.

Tras las obras, la calzada pasará a ser de siete metros, a los que se añadirán dos arcenes de 1,80 metros, las bermas de un metro y un vial cívico de 2,5 metro.

De este modo, vehículos, bicicletas y peatones podrán circular por este eje de comunicación entre los dos municipios con más seguridad.

Por último, se prevé la construcción de dos nuevas rotondas: una en el acceso con Randa y la otra, en Algaida. Además, se recuperará el camino viejo de Algaida a Llucmajor dándole continuidad.

EL PRIMER PROYECTO

En el primer proyecto, de 2013, los arcenes previstos eran de medio metro y, en cambio, las bermas eran de dos metros. El vial cívico también era inferior, de dos metros, y se preveían afectaciones, en una Área Natural de Especial Interés (ANEI) y en la acequia de Ferrutxelles, que ahora ya no sufrirán los efectos de la obra.

El proyecto también incluye una partida de 20.000 euros, que se destinarán a tareas de vigilancia arqueológica y 50.000 euros más, a las tareas de rehabilitación de la acequia de Ferrutxelles.