Llibros n'asturianu.
Llibros n'asturianu. EDICIONES TRABE.

En España, la industria editorial mueve anualmente más de 3.000 millones de euros y da empleo, directo e indirecto, a más de 30.000 personas. Según los datos de la Agencia del ISBN, el conjunto de las editoriales españoles ha registrado 76.181 nuevos títulos en el año 2018 en todos los formatos y en todas las lenguas. Del total, 82 se han publicado en asturiano, lo que convierte a esta lengua en la undécima de España en número de registros.

Antes de la crisis la producción editorial en asturiano estaba por encima de los cien títulos al año. En cambio, la crisis hizo que cerraran editoriales y que disminuyeran las ayudas de la Administración autonómica. "La ayuda del Principado es la misma que hace algunos años, pero los precios de las imprentas y demás proveedores crecen, por lo que las editoriales pequeñas, con poca venta y poca ayuda, editan menos", ha afirmado Esther Prieto.

En ese sentido, Antón García ha indicado que el sector del libro asturiano tiene el problema de una "extrema debilidad" incrementado por la falta de un lector militante entre el mismo público asturianista. Por otro lado, Prieto ha dicho que los problemas son los mismos de los del libro en castellano, "pero agudizados por las pocas ventas ante la falta de visibilidad en los puntos de venta y de una masa lectora al no ser lengua vehicular en la enseñanza".

Por eso, las editoriales piden mayor visibilidad en las bibliotecas y una política cultural para favorecer el sector. Antón García ha puesto de ejemplo que hay bibliotecas públicas que organicen clubes de lectura con fondos públicos donde no hay sitio para los libros en asturiano. Mientras tanto, los servicios de normalización municipales organizan clubes de lectura en asturiano "por iniciativa voluntariosa y tienen que pedir libros prestados ante la falta de fondos", ha dicho.

En ese sentido, Esther García ha reivindicado el papel "muy importante" que tendrían que jugar las bibliotecas, "pero no es precisamente así", ha señalado. "Hace años la Biblioteca de Asturias compraba ejemplares para todas las bibliotecas, ahora son ellas mismas las que deciden en que gastar el presupuesto y lo habitual es que lo gasten en los premios Planeta y poco más", ha afirmado Prieto, que ha explicado que el argumento de 'lo que el público demanda' es "lo mismo que se dice de Tele5 con los reality", pero en ese caso aplicado a una política cultural.

En general, ante esta situación, los editores destacan la importancia de las ayudas del Principado a la edición como "motor" del sector. Sin embargo, han explicado que después de 30 años tendrían que articularse de otro manera.

"Las ayudas siguen centradas en la subvención a la producción, tutelando excesivamente el contenido -casi como si fueran premios literarios- y dejando muy poco margen a la iniciativa del editor", ha indicado García, que ha solicitado "convocatorias más flexibles y menos dirigistas desde la administración que tuvieran más en cuenta a los autoras y a los lectoras". "Es decir que fomentaran la difusión del libro y la lectura", ha explicado.

Para acabar, Esther Prieto ha calificado las ayudas públicas de "imprescindibles", pero ha dicho que la articulación habitualmente "más que una ayuda son un problema añadido". "Las editoriales teníamos que sentarnos en la silla de pensar y dar soluciones realistas para dar a conocer al pueblo asturiano su lengua y su literatura y, sobre todo, sus escritores", ha sentenciado.

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