En este proceso de extensión de banda ancha ya figuran otras 70 poblaciones de todas las comarcas altoaragonesas, donde se trabaja en un complejo proceso técnico sobre plano o ya en la instalación, que está llegando con cien megas a todas las localidades. Las zonas diseminadas quedan cubiertas a 30 para garantizar igualmente la alta velocidad.

El plan 'Huesca en Banda Ancha' es una de las principales apuestas de la DPH y va a dar por finalizada una primera fase del despliegue, la que conlleva una mayor complejidad. A la población jacetana de Borau, donde más de la mitad de la población que allí reside ya ha solicitado el servicio, se suman estos días las de Albero Bajo, Baells, Berbegal, Callén, Camporrells, Castelflorite, Fornillos, Ilche, Lafortunada, Lastanosa, Monesma y Nachá, en una ambiciosa y pionera puesta en servicio que acabará con 320 pequeñas localidades conectadas, después de una inversión de 4,5 millones de euros para la que se cuenta con la cofinanciación de los fondos FEDER.

Atender demandas básicas, evitar desplazamientos innecesarios para pagar con tarjeta de crédito, realizar trámites administrativos y obtener recetas médicas electrónicas se cuentan entre los cambios que propicia la llegada de la banda ancha. Entre los primeros a los que ha llegado se encuentra Berbegal, con alrededor de 370 vecinos empadronados, cuenta con un centro de salud que va a incorporar la alta velocidad, en el que como centro de referencia del área rural la noticia ha sido muy bien acogida.

"Ahora estamos en una nueva dimensión, en línea con el mundo, es una gran mejora tanto para empresas como para cualquier persona que venga a vivir o de visita". Así de entusiasta se ha mostrado el alcalde de Baells, Antonio Solano, localidad que ya cuenta con acceso a internet de alta velocidad núcleo asociado de Nachá .

"Aquí hay sitios para escalada y senderismo, un observatorio astronómico, una casa rural y proyectos de otros alojamientos, está claro que la banda ancha supone algo básico para que surjan nuevos negocios", ha explicado Solano, quien ha añadido que ya se han interesado los emprendedores de la zona, donde han surgido nuevos negocios relacionados con la cocina y el azafrán.

En el vecino municipio Camporrells, que goza de buen estado de salud sobre todo en las épocas estivales, la ganadería representa un porcentaje importante de su economía, con grandes granjas asentadas en la zona. "El salto de un Internet prehistórico a una conexión ágil era una necesidad apremiante para ellos, porque ya cuentan con sistemas de producción informatizados", ha destacado el alcalde, José Guillén.

Sin embargo, otras formas de negocio han hecho su aparición en los últimos años. "Una pareja de Barcelona se ha instalado en Camporrells desde donde dirigen su negocio de moda y ya han solicitado el servicio", señala el primer edil.

NEGOCIOS EMERGENTES

Estos negocios emergentes pueden ser la clave para la supervivencia de los pequeños pueblos que es la premisa bajo la que se lleva a cabo este plan que va a beneficiar a más de 30.000 habitantes de la provincia, pasando del aislamiento a la conexión. De las más de 70 poblaciones de todas las comarcas donde se trabaja estas semanas, en Alcalá del Obispo, Almudáfar, Angüés, Argavieso, Artasona del Llano, Barbués, Cantalobos, Fañanás, Morilla, Ola, Osso de Cinca, Pueyo de Fañanás, San Jorge, Sangarrén, El Tormillo, Torralba de Aragón y Valsalada se apura estos días la instalación de la fibra óptica en sus cascos urbanos.

A su vez, la operadora aragonesa Embou ha lanzado ya la comercialización con tarifas económicas y específicas para particulares y empresas en la misma línea de garantizar el acceso a toda la población. A lo largo de estas semana se realizarán también reuniones en estas localidades para informar de las condiciones del servicio.

Mucho interés ha despertado en Lafortunada, pequeño núcleo del Sobrarbe, que cuenta con varias casas rurales, un albergue municipal, un centro social y con museo de electricidad, entre otros espacios y servicios, que ya han solicitado el servicio. Se trata de una de las zona rurales reconvertidas que buscan seguir adelante atrayendo al turismo y hasta ahora carecía de un servicio de Internet efectivo tanto para residentes como para los visitantes del entorno.

TURISMO

El alcalde del municipio de Tella-Sin, Feliciano Sesé, ha remarcado que la localidad "antes era una zona ganadera y ahora se está dedicando más al turismo, un sector que demanda un buen servicio de internet para seguir adelante".

En esta línea se ha expresado el alcalde de Ilche y Fornillos, José Luis Torres, dos de las poblaciones en la comarca del Somontano adonde

"No somos un pueblo turístico como tal, pero vendrá bien para las empresas afincadas y para quienes tienen una vivienda como segunda residencia", precisa Torres. El motor de la economía de la zona se asienta en la agricultura y en sus bodegas de vino, en las que ya se utilizan servicios de producción informatizados.

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