Dos viajeros consultan la información de vuelos
Dos viajeros consultan la información de vuelos en las pantallas del aeropuerto. EUROPA PRESS

Los ciudadanos de la Unión Europea no tendrán que demostrar la autenticidad de documentos personales como la partida de nacimiento, el matrimonio o los antecedentes penales en otro Estado miembro gracias a las nuevas normas europeas que entran en vigor a partir de este sábado.

Las nuevas normas garantizarán que los documentos públicos emitidos en un país de la Unión serán aceptados como auténticos en otro Estado miembro sin necesidad de llevar un sello de autenticación o apostilla como es el caso hasta ahora, lo que ahorrará tiempo y dinero a los ciudadanos.

También se suprime la obligación para que los ciudadanos faciliten siempre una copia compulsada o una traducción jurada de sus documentos públicos, para lo que se introduce un impreso estándar disponible en todas las lenguas de la UE como ayuda a la traducción adjunta de documentos públicos, como los certificados de nacimiento, fe de vida, fallecimiento, matrimonio o certificado de soltería, unión de hecho registrada, domicilio y/o residencia, y ausencia de antecedentes penales.

Las normas introducen asimismo salvaguardias con el objetivo de evitar el fraude, que permitirán a las autoridades nacionales comprobar la autenticidad de los documentos en caso de dudas "fundadas" ante las autoridades expedidoras a través del Sistema de Información del Mercado Interior.

Reducción de costes y trámites

Las nuevas normas tienen por objetivo reducir los costes y los trámites teniendo en cuenta que 16 millones de ciudadanos europeos viven en otro Estado miembro distinto del suyo, pero sólo afectan la autenticidad, lo que significa que los Estados miembros seguirán aplicando sus normas sobre el reconocimiento del contenido y los efectos de un documento público expedido por otro país de la UE.

Las normas abarcan desde los documentos relativos al nacimiento, fe de vida, defunción, nombre, matrimonio y estado civil, divorcio, separación legal o anulación del matrimonio, unión de hecho registrada, hasta la cancelación del registro de una unión de hecho, separación judicial o anulación de una unión de hecho registrada. También incluyen los documentos de filiación, adopción, domicilio o residencia, nacionalidad y ausencia de antecedentes penales.

Asimismo, se aplicará a los documentos que los ciudadanos deben presentar para votar o presentarse como candidatos a elecciones municipales o europeas.

Las normas nacionales sobre el reconocimiento y efectos de los documentos expedidos en otro país seguirán siendo aplicables, dado que las normas europeas sólo regulan la autenticidad.

"La vida diaria de las personas que viven y trabajan en otro país de la UE será más fácil y barata", ha celebrado la comisaria de Justicia, Vera Jourová, que ha calificado de "excelentes noticias" que los ciudadanos ya no tengan que "enfrentarse a trámites burocráticos largos y costosos" para presentar un documento público "para poder casarse o comenzar a trabajar en el país que viven".