Justin Bieber
El cantante Justin Bieber, en una imagen del pasado 12 de abril. GTRES

Al parecer, la fama ha acabado teniendo serias consecuencias para Justin Bieber, quien se ha visto obligado a iniciar un tratamiento por depresión. Al margen de la ayuda profesional, su esposa, Hayley Baldwin, y la gente que le rodea están siendo un fuerte apoyo para el cantante.

Con una carrera de casi una década, Justin Bieber comenzó a estar bajo los focos cuando era solo un adolescente. Desde ese momento ha estado expuesto a la fama de manera continuada y sin respiro, algo que ha acabado afectando a su salud.

El joven tiene muy presente estos problemas. "Soy emocionalmente inestable", ha declarado en una entrevista concedida a Vogue, consciente de cómo la popularidad ha afectado de manera negativa en su vida.

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Una publicación compartida de Justin Bieber (@justinbieber) el8 Feb, 2019 a las 11:43 PST

"La gente me ama, yo soy el amo. Me volví muy arrogante", explica. Además, Bieber relata cómo con 20 años entró en una espiral de drogas y dinero.

También hace mención al tema del sexo: "Me encontré haciendo cosas de las que me avergüenzo. Era muy promiscuo". Por si esto fuera poco, el medio revela que los padres del intérprete de Sorry buscaban más la fama que el mismo, algo que afectó a su relación. Bieber asegura que su madre ha estado deprimida durante gran parte de su vida y que su padre sufría brotes de ira.

La religión ha sido otro pilar dentro de su recuperación, el cantante acude con asiduidad a la iglesia Hillsong, ubicada en Nueva York, donde también va con su esposa Hayley. Sobre Hayley, Justin declara lo siguiente: "Hailey es muy lógica y estructurada, lo que necesito".