Barcelona elimina la prohibición de jugar a pelota en plazas y parques

  • El Ayuntamiento ha promovido un plan para asegurar el derecho al juego.
  • Cortará calles los domingos para ampliar espacios para los niños.
Dos niños juegan con una pelota en la calle.
Dos niños juegan con una pelota en la calle.
UNICEF

El Ayuntamiento de Barcelona ha promovido un Plan del Juego en el espacio público, con el objetivo de que la ciudad facilite el juego en lugar de relegarlo en áreas infantiles, algo que hará mediante 63 medidas, que incluyen retirar carteles que prohíben jugar a pelota en plazas y parques -algo que ya se empezó a hacer en 2018- y cortar el tráfico en una calle principal de cada distrito los domingos.

El plan, que se inspira en planes pioneros de otras ciudades -como Dublín y Londres-, prevé ampliar los espacios de juego en el entorno urbano; fomentar la actividad lúdica y física al aire libre, e impulsar un cambio de paradigma para que el juego gane espacio en la ciudad, han explicado en declaraciones a los medios este miércoles las tenientes de alcalde Laia Ortiz y Janet Sanz.

El plan, en cuya elaboración se han implicado unas 400 personas, se ha presentado en una jornada en el CCCB -que ha cerrado la alcaldesa, Ada Colau- y, con 2030 como horizonte, pretende situar el juego y la actividad física al aire libre entre las políticas clave de la ciudad, mejorando y diversificando las posibilidades de juego.

Entre los proyectos para cambiar la visión del juego también figuran propuestas lúdicas itinerantes para jugar en las plazas, y facilitar el juego los sábados en algunas plazas y calles cercanas a agrupaciones juveniles, como 'esplais'.

El plan también propone incrementar las posibilidades de juegos de agua, instalando fuentes en parques, adecuando espacios para verano y creando un 'kit' de juegos de agua, y plantea abrir más chiringuitos en parques y jardines para prestar material de juego, ofrecer lavabos y ampliar el tiempo de estancia en el lugar.

También apuesta por mejorar patios de escuelas -como se ha hecho en 20 centros desde 2018-; impulsar pequeñas intervenciones urbanas en entornos escolares para que sean espacios de encuentro; cocrear con jóvenes nuevos espacios deportivos, y crear un Servicio de Apoyo al Juego para personas con diversidad funcional.

Entre los objetivos que el plan fija de cara al 2030, figuran doblar las áreas que ofrecen diversidad de juegos; promover el juego colaborativo; impulsar áreas de juego más abiertas y transversales, y que la mitad de las áreas de juego sean accesibles y con elementos certificados como inclusivos para niños con diversidad funcional.

No criminalizar el juego

Ortiz ha asegurado que se trata del primer plan de este tipo del Estado, y ha resaltado que el juego es un derecho fundamental y contribuye a avanzar hacia una ciudad "más saludable, segura, pacificada" y con buena convivencia.

Sanz ha recordado que, además de promover este cambio de modelo del juego, han impulsado cinco nuevos espacios singulares, que se instalarán a partir de primavera en los Jardins de la Indústia, el Parc Central de Nou Barris, la avenida Meridiana, el Parc de la Pegaso y la plaza del Sol, que complementan la renovación y ampliación de parques infantiles de la ciudad, que han pasado de 800 a 900.

El Gobierno de Ada Colau también ha impulsado la creación de 40 espacios accesibles, con juegos infantiles adaptados a todos los niños y niñas, también a los que tengan algún tipo de discapacidad, para que "todo el mundo tenga garantizado el derecho al juego".

"Barcelona quiere ser una ciudad en la que los niños y niñas puedan ser libres y jugar en el espacio público", para lo que se requiere repensar la forma en que se planifica la ciudad, priorizando el juego en lugar de criminalizándolo, según Sanz.

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