La Guardia Civil investiga al conductor de un vehículo articulado de 40 tonelada
La Guardia Civil investiga al conductor de un vehículo articulado de 40 tonelada GUARDIA CIVIL - Archivo

El investigado, de 37 años y nacionalidad española, vecino de Níjar (Almería), posee antecedentes policiales por un delito contra la seguridad vial (conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas) cometido en Almería en 2006, así como una denuncia ante la Jefatura Provincial de Tráfico de Almería por infracción administrativa de alcoholemia en 2018.

Los hechos tuvieron lugar de madrugada, cuando efectivos del Destacamento de Tráfico de Lorca, que se encontraban realizando un control preventivo de alcohol y drogas, a la altura del kilómetro 631 de la carretera N-340 (Cádiz-Barcelona), controlaron al conductor de un vehículo articulado, de 40 toneladas de masa máxima autorizada (MMA), apreciando en ese momento como aparentaba no encontrarse en las condiciones adecuadas para conducir, posiblemente a consecuencia de la ingesta de algún tipo de sustancias incompatibles con la conducción.

Por este motivo, el conductor fue sometido a las preceptivas pruebas de alcoholemia, en las que arrojó un resultado positivo de 0,71 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, en ambas pruebas reglamentarias que se le practicaron, quintuplicando la tasa máxima permitida que en el caso de conductores profesionales es de 0,15 mg/litro.

El conductor, que volvía a Níjar (Almería) tras haber realizado un transporte de hortalizas hasta Alhama de Murcia, ha sido investigado como presunto autor de delito de conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, al superar con creces las tasas establecidas, y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Totana (Murcia) para la celebración del correspondiente juicio rápido.

Dada la elevada tasa de alcoholemia, el vehículo quedó inmovilizado en una explanada de las inmediaciones del lugar de control, debido a la peligrosidad que comporta la circulación de un vehículo de gran tonelaje en estas condiciones y la merma de reflejos que la influencia de alcohol supone.

No obstante, unas horas más tarde de ese mismo día, efectivos del Destacamento de Tráfico de Lorca verificaron que el conductor había quebrantado la medida cautelar de inmovilización y continuado viaje, circunstancia que se pudo en conocimiento de la autoridad judicial por estimarse constitutiva de un delito de desobediencia grave, sancionado en el artículo 556 del Código Penal con pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses.

Además, al conductor se le formularon otras cuatro denuncias ante la Dirección General de Transportes, Costas, Puertos de la Región de Murcia por infracciones en materia de la normativa reguladora de tiempos de conducción y descanso que llevan acarreadas sanciones administrativas por un importe conjunto de 2.004 euros.

El delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, con tasas superiores a 0,60 miligramos/litro, se encuentra recogido en el artículo 379 del Código Penal y puede ser castigado alternativamente con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y en cualquier caso con privación de derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a 1 y hasta 4 años.

La Guardia Civil sigue reiterando su mensaje a aquellos conductores que de forma imprudente y temeraria, a pesar de las campañas y advertencias de la Dirección General de Tráfico (DGT), conducen después de haber bebido o tomado drogas.

Así, recuerda que, sin perjuicio de la sistemática realización de controles preventivos ordinarios o especiales, que se incrementarán en particular durante los fines de semana, vinculados a trayectos cortos y actividades de ocio, se practicarán las preceptivas pruebas de alcoholemia y drogas a todos los conductores que sean denunciados por la comisión de infracciones, implicación en accidentes o aquellos otros en que se detecte su consumo en el curso de otras actividades de vigilancia e inspección que se lleven a cabo.

La Guardia Civil quiere apelar a la conciencia cívica de la población

para que, avisen al teléfono '062' (Guardia Civil) o '112' (Emergencias) o directamente a las patrullas en servicio, cuando se encuentran con situaciones anómalas o maniobras irregulares que den lugar a pensar que los conductores lo hacen bajo la influencia de drogas o alcohol, con la finalidad de poder adoptar las medidas policiales oportunas para que estos vehículos sean interceptados y comprobado si sus conductores se encuentran en las condiciones adecuadas para circular con garantías de seguridad, evitando el consiguiente riesgo.

SEGUNDO CASO DETECTADO DURANTE 2019

Se trata del segundo caso de conductores de vehículos de grandes dimensiones y tonelaje destinados al transporte de mercancías interceptados por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de la Región de Murcia durante este año, por conducción bajo la influencia de alcohol.

El pasado 5 de enero se detuvo al conductor de un vehículo articulado de 40 toneladas a la altura del kilómetro 78,000 de la carretera N-344 (Almería-Valencia por Yecla), en Jumilla, que sextuplicaba la tasa de alcoholemia permitida.

En los diferentes dispositivos preventivos de verificación de alcohol y drogas realizados por efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de la Región de Murcia, durante el pasado fin de semana se han controlado 3.820 conductores, de los que 30 arrojaron resultado positivo en alcohol (0,79 %), habiendo sido detenidos nueve de ellos por delito contra la seguridad vial (alcoholemia), así como otros 21 denunciados ante la Jefatura Provincial de Tráfico de Murcia.

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