La Consejería de Agricultura va a retirar los pasaportes fitosanitarios que permiten el transporte de las palmeras para evitar el picudo rojo.

Además, pasará inspecciones trimestrales y obligará a realizar dos períodos de cuarentena: un año en el país de origen y otro en el país comunitario de destino. Son unas normas de obligado cumplimiento aprobadas por la UE para evitar la plaga.

El director general de Modernización de Explotaciones y Capacitación Agraria, Ángel García Lidón, explicó ayer a los viveristas de palmeras (en la Región hay 65 viveros) y a los ayuntamientos estas normas. Hasta la fecha se han arrancado en la Región 1.441 palmeras afectadas por el picudo.