La presencia de un perro en las cercanías de la estación de Can Boixeres afectó ayer a la frecuencia de paso de trenes en la línea 5 del metro. Le megafonía del suburbano anunciaba la atípica incidencia y el servicio permaneció parado unos minutos hasta que el can desocupó la vía. Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) achacó que el animal estuviera en una zona tan peligrosa al hecho de que la estación en la que se produjo el incidente (Can Boixeres) tiene un tramo abierto al exterior.