Al menos 40 personas han muerto y otras cinco han resultado heridas por la explosión perpetrada, en el norte de Irak, por un suicida dentro de un autobús que se dirigía a Siria, informaron fuentes policiales.

Según las fuentes, un hombre que llevaba un cinturón de explosivos adosado al cuerpo fue el autor de este atentado en la provincia de Nínive, uno de los feudos de la insurgencia suní.

El autor del atentado se hizo pasar por un viajero que quería cruzar a Siria
El suicida detonó los explosivos cuando el autobús llegó a la zona de Tamarat, 60 kilómetros al oeste de Mosul, la capital de Nínive.

Según las fuentes, el autor del ataque se hizo pasar por un viajero que quería ir a Siria a través del paso fronterizo de Rabía.

Las primeras informaciones de la policía apuntan a que el objetivo del ataque era un puesto de control militar que el autobús iba a atravesar en su trayecto, pero la carga explosiva se accionó con anterioridad sin que se conozca aún el motivo.

Las víctimas son los pasajeros que viajaban en el autobús, entre ellos varios niños y mujeres, afirmaron las fuentes, que agregaron que el estallido causó la destrucción total del vehículo.

Las ambulancias se han trasladado al lugar de la explosión para llevar a las víctimas a los hospitales cercanos.

La provincia de Nínive es testigo en la actualidad de intensos preparativos por el Gobierno iraquí y las tropas estadounidenses para lanzar una amplia operación contra los militantes de Al Qaeda en la zona.