El informe de febrero de la Oficina Técnica de Recuperación del Guadaíra apunta que por primera vez la sal hallada en el río no ha superado el límite permitido por el Plan Hidrológico. Eso deja al Guadaíra en niveles de «no contaminado». Los ecologistas no están de acuerdo. Dicen que el texto «no se corresponde con la realidad». Las muestras de agua del estudio son del segundo semestre de 2007 y no había habido vertidos desde que comenzó la campaña de la aceituna (septiembre), aseguran. La situación ha cambiado en 2008. Dicen que ya habido dos nuevos vertidos.