Oviedo genera cuatro veces más basura que hace dos décadas. Desde 1986, la población se ha incrementado en 30.000 habitantes, un 15%, pero la cantidad de residuos no ha crecido proporcionalmente, sino mucho más.

En 1986, la capital generó 24.656 toneladas de basura. Entonces había 185.864 habitantes, es decir, cada ovetense generaba132 kilos de basura. Al año siguiente ya eran 62.898 toneladas las recogidas en la capital, pero la población sólo había aumentado en 500 personas.

Dos décadas después, Oviedo cerraba 2006 con 214.883 personas empadronadas y 97.097 toneladas de residuos. La mayor parte era basura convencional, de la que va al vertedero central de Asturias, en concreto 83.899 toneladas, el 86,5% de todos los residuos gestionados. La recogida selectiva de envases, cartón y vidrio, supuso el 9,6%, de los residuos. De restos vegetales, muebles y escombros -que se separan desde 2003- se recogieron 3.808 toneladas, el 3,9% . El récord de residuos, según el Consorcio de Gestión de residuos de Asturias,  se registró en 2002, fecha en la que se cuantificaron 105.281 toneladas generadas por 202.938 habitantes, es decir, 518 kilos por persona.

El crecimiento de la población no explica por si sólo por qué el vertedero cada vez está más lleno. Los hábitos de consumo han cambiado. Se compran más productos y están más empaquetados. Y cuando algo se estropea, se tira y se cambia por otro.

Volver a la bolsa de cuadros

Las bolsas de tela a cuadros para ir al mercado y las botellas de cristal rellenadas de aceite a granel suenan al pasado, pero son la solución. Según Eduardo Menéndez, de Ecologistas en Acción, el aumento de la basura se debe en gran medida a «embalarlo todo de más para que parezca más higiénico». Para disminuir los residuos, explica, hay que cambiar el modelo de sociedad: reducir el consumo, reutilizar más y «preocuparse menos por el PIB y el crecimiento económico».