Fue la madre de la ahora detenida y a la que no se puede acercar la que avisó, a las 3.10 horas, a la Policía de que su hija estaba llamando a su puerta, quebrantando así la orden de alejamiento dictada por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santander.

Agentes de la Policía Local se personaron en el domicilio, ubicado en la calle Laredo de la capital cántabra, y allí identificaron y detuvieron a la mujer, contra la que instruyeron las perceptivas diligencias judiciales.

Además, según informa la Policía Local, la pasada noche, en la calle Isaac Peral, efectivos policiales detuvieron a un conductor de un coche que superaba en más del doble la tasa de alcoholemia y que fue interceptado tras cometer una infracción de tráfico.

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