Sin embargo, a principios de año, cuando el denunciado ya había cumplido con su pena, "ha vuelto a las andadas" y ha comenzado a acosar de nuevo a la denunciante, con la que parece estar "obsesionado", según han indicado fuentes policiales a través de un comunicado remitido a Europa Press.

Al parecer, el hombre "controla la vida diaria" de la denunciante ya que en múltiples ocasiones se le encuentra en las inmediaciones del trabajo y de su domicilio particular, lo que ocasiona a la víctima un gran estado de nerviosismo.

El acoso ha llegado a tal extremo que, en una ocasión, observó cómo vigilaba su vivienda con un prismático monocular, estando en actitud de espera, hecho que también llamó la atención de varios vecinos de la vivienda por la manera en que se comportaba el sujeto en la plaza escondido tras unos arbustos. De igual manera, la mujer ha recibido, en diferentes ocasiones, cartas de esta persona en su buzón particular así como llamas en horario de madrugada al telefonillo de su casa.

En los anteriores sucesos por los que esta persona estuvo detenida, la Autoridad Judicial concedió a la mujer una Orden de Prohibición de

Comunicación y Aproximación, llegando a quebrantarla en una ocasión, si bien en estos momentos dicha orden ha prescrito.

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