Oficina principal del IbSalut en Palma
Oficina principal del IbSalut en Palma EUROPA PRESS - Archivo

Según ha explicado en una nota informativa la Conselleria de Salud, los profesionales de los servicios de endocrinología de los centros hospitalarios serán los encargados de pedirlos, con el acuerdo previo con el paciente.

Dichos medidores usan el sistema 'flash' de monitorización de la glucosa, que consiste en un sensor que se introduce en el nivel subcutáneo y mide el grado de azúcar del tejido intersticial (espacio entre las células).

El Servicio de Salud prevé la adquisición de 26 sensores por paciente y año. El contrato de suministro tiene un presupuesto de 1,8 millones de euros para un año, prorrogable hasta cuatro.

Este sensor tiene una vida útil de quince días y permite, por un lado, saber esta información justo en el momento en que se hace el control y, de otra, comprobar el nivel registrado en las ocho horas anteriores.

Se trata de una tecnología que facilita a algunos pacientes con diabetes un control adecuado de la enfermedad, por lo que mejora su calidad de vida. Además, puede ser útil para detectar e intentar evitar las situaciones de hipoglucemia.

Este sistema no sustituye completamente el dispositivo que mide la glucosa en la sangre, ya que los niveles de azúcar del tejido intersticial siempre se detectan con cierto retraso respecto al análisis de la sangre. Sin embargo, permite rebajar el número de mediciones de la glucosa en la sangre.

En Baleares hay casi 65.000 personas con diabetes, unas 3.000 de las cuales están diagnosticadas de diabetes mellitus de tipo 1.